Caverna Mediática

El escandaloso gasto público en mercenarios mediáticos

El escandaloso gasto público en mercenarios mediáticos

Publicado: 8 de diciembre de 2016 08:40 (GTM+2)

El debate sobre el multimillonario coste a las arcas públicas en pagos a medios de comunicación mercenarios, es la última gran corrupción que se oculta al ciudadano

El escandaloso flujo de dinero de la publicidad institucional del Gobierno de España y de todas las administraciones, que llega a los medios de comunicación, se oculta a los españoles por la propia prensa. Sólo en la administración del Estado el gasto alcanza los 37,7 millones de euros en los presupuestos de 2015, lo cual supone un 82% menos que en el año 2006, con Zapatero de Presidente, cuando el gasto llegó a los 209,7 millones de euros por este concepto.

A este flujo brutal de dinero público, para pagar a determinados medios de comunicación privados, hay que sumar lo que pagan las administraciones autonómicas, 21 millones de euros en el caso de la Junta de Andalucía, así como las diputaciones, ayuntamientos y otros entes locales.

A estas escandalosas cifras, se añaden las presupuestos que invierten en publicidad empresas del Estado como Loterías, AENA, Renfe, RTVE o la Fábrica de Moneda y Timbre que suman 117,4 millones de euros.

Al día se despilfarran 425.000 euros en pagos a los medios de comunicación de televisión, radio y prensa, sólo desde la administración del Estado. Esta cifra podría duplicarse dependiendo de cada región y cada ayuntamiento o diputación.

El caso de Andalucía es especialmente sangrante. El gobierno de Susana Díaz es campeón en coches oficiales, tiene más que en todo EEUU; La Educación andaluza sigue siendo un desastre, donde se prima que pase el alumno aunque sea un auténtico zoquete, da igual, mientras las cifras cuadren; La Sanidad andaluza está en pie de guerra por los recortes, el clientelismo y la ocultación de los datos de listas de espera. Andalucía encabeza las regiones europeas en número de parados, en falta de formación de los mismos, y de los trabajadores. Susana Díaz ha parado el multimillonario presupuesto que llegaba de Europa para formar a los mismos, sólo para que no le afecte a ella y le salpique la corrupción de las estructuras corrosivas del partido. No sólo eso, Andalucía es puntera en enchufados, fundaciones, agencias y demás pesebres para estómagos agradecidos del partido hegemónico. Pero es que además, Andalucía gasta 21 millones de euros en publicidad institucional. Gasta todos los días, en pagar a unos cuantos medios de comunicación, 57.500 euros diarios, para financiar a sus pregoneros, bufones y mercenarios de la opinión pública. Y cuando se denuncia, te intentan callar, no vaya a ser que este debate se cuele en la opinión pública y se jorobe el chiringuito. 

De esta forma tan triste, todas las administraciones malgastan nuestro dinero en pagar a sus medios mercenarios para que le bailen el agua. Digital Sevilla no recibe ni recibirá nunca ni un sólo euro de ningún presupuesto público, porque estamos en contra de la financiación por el poder de un apéndice mediático. Creemos que cada medio debe competir en igualdad de condiciones en el mercado, sin apoyo público, sin prebendas, ni compra de voluntades. Si el Estado, la Junta o un ayuntamiento quiere dar a conocer un mensaje o una determinada campaña publicitaria, están los medios públicos para hacerlo. Hay muchas televisiones y radios públicas para difundir su propaganda política. Los partidos políticos deben fiscalizar el gasto en los medios públicos pero deben, como intentó hacer Teresa Rodríguez y la callaron, denunciar el dineral que se va en comprar voluntades de colaboradores, directores de televisión y bufones del reino.

Lo que se ha hecho en este país con las televisiones, es una especie de golpe de Estado mediático. Los grandes medios, están en manos de corporaciones empresariales y de la banca, cotizan en el Ibex, controlan al Gobierno, quitan representantes políticos cambiando la vida de los españoles. Mantienen una posición progresista o de izquierdas por puro marketing, porque alguien tiene que controlar esa opinión política y explotarla comercialmente, no porque realmente tengan esa línea editorial.

Si se quitara todo ese dinero manchado, que mantiene sueldazos de directivos, de auténticos esbirros del poder, colaboradores y presentadores de programas sectarios, sin espíritu crítico, y no porque sean así de simples, o estén ahí por un enchufe, que también, sino porque lamen la mano del que le paga.

Podría poner muchos ejemplos, de medios y de personajes mediáticos, auténticas vergüenzas periodísticas que tapan corruptelas, mienten a sabiendas sobre dictadores, guerras o hambrunas, sino que incluso organizan conjuras y derrocamientos políticos, como hemos visto recientemente.

No habrá Democracia si los medios de comunicación son meros mercenarios del poder. Sin Periodismo no hay Democracia, sin espíritu crítico sólo existe un multimillonario y corrupto espectáculo, en manos de unos cuantos.