Opinión

La Sexta ataca ahora a Iglesias y Marhuenda sale en su defensa

La Sexta ataca ahora a Iglesias y Marhuenda sale en su defensa

Publicado: 9 de diciembre de 2016 13:49 (GTM+2)

Paco Marhuenda

Paco Marhuenda

La Sexta ha vuelto a dar espectáculo mediático del bueno en su NODO particular "susanista".

En el programa Al Rojo Vivo, que hoy dirigía Cristina Pardo, se ha visto que García Ferreras, aunque está de vacaciones, sigue manejando los hilos de su cadena desde algún lugar paradisíaco.

Durante meses, La Sexta apoyó a Iglesias para que la izquierda estuviera dividida y no hubiera pacto posible para que Pedro Sánchez no fuera presidente, relegó a un segundo plano a Errejón, que apostaba por el pacto. Ahora, que hay que traer el palio de la Sultana a dirigir al PSOE, la cadena verde, está apostando, tras el “Golpe”, por el pacto entre ambas formaciones. Ferreras retransmitió, con todo el apoyo zapateril, palomero, madinero y demás esbirros “susanistas”, como ejecutaban políticamente a Sánchez, como algo normal, democrático, y para colmo el culpable era el muerto.

La cuñada del afamado periodista trabaja para Susana en el Parlamento de Andalucía, como antes trabajó para Bono, Barreda o Tomás Gómez, y por lo tanto, es una cuestión de familia.

Nunca ha emitido una sola palabra positiva por el anterior secretario general, elegido por los militantes, y es de respetar, cada uno apoya a quién le parece, pero da lecciones de objetividad y de periodismo, cuando su manera de actuar es totalmente invasiva a la hora de poner y quitar reyes. No des lecciones que aquí todos sabemos como dar caña a quien sea, pero no vamos de neutros y ejemplares.

Marhuenda, el otro gran periodista que estaba en el programa, apoya de forma descarada a Iglesias, porque Errejón supone la amenaza de la unión de la izquierda, y eso podría echar a Rajoy, y eso no le conviene. En todos los programas a los que va de Atresmedia, que son muchísimos, siempre lo defiende, cosa que no tiene culpa Iglesias, pero denota que Rajoy teledirige bien la política y los medios, y apunta a quién hay que proteger para que la izquierda siga dividida.

Para rematar el esperpento, Antonio Miguel Carmona (pin pan propuesta), cuando Pardo nombró el “sanchismo”, saltó de su silla para espetar: “¿Qué es el sanchismo? ¡El sanchismo no existe!”. No te preocupes, Susana te pasará pronto la mano por el lomo y proveerá. 

Nada, que en cinco minutos se han resumido de nuevo los giros y contragiros mediáticos que se fraguan para ponerle la alfombra a la baronesa, socia de Rajoy, la cual ha pedido mucha genuflexión, pompa, tambores y que el color de la alfombra sea azul, azul genovés con ribetes anaranjados.