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Conseguir chollos online, una cuestión técnica

Conseguir chollos online, una cuestión técnica

Publicado: 4 de septiembre de 2017 10:04 (GTM+2)

Seguro que usted, lector, tiene el típico amigo que siempre consigue las mejores ofertas y chollos en Amazon, viaja siempre de la mano de chollos que solo él parece conocer o que consigue la camisa que tanto de sea de oferta. Probablemente usted acuda también a Internet para tratar de enterarse antes que él de estas suculentas ofertas.

Lo que no sabe es que quizás su amigo tenga cierta ayuda técnica. En la Red existen tácticas de rastreo de páginas web que obtienen la información que interesa al ordenante y se la muestra en forma de datos. Así es como funcionan los cientos de comparadores online que han surgido de la mano del desarrollo de la digitalización.

En periodos como el black friday, que ya se ha instalado en la cultura del consumidor español, el 90 por ciento de los comercios online sacan ofertas. El usuario se siente bombardeado con tantas ofertas de black friday en España, por lo que acude a dos fuentes mayoritarias: por un lado, al buscador donde, por ejemplo, la búsqueda black friday 2017 comienza a ser ya tendencia en progresión positiva.

Por ello, el consumo de comparadores y páginas de directorios continúa en ascenso. Si bien Internet aporta valor en tanto en cuanto abre nuevas opciones a los usuarios para llegar a empresas que le eran desconocidas pero que pueden suplir sus necesidades igual o mejor que las empresas de toda la vida, también presenta una saturación y un coste de tiempo ingente.

Tradicionalmente se achaca a las redes sociales que sean favorecedoras de la procastinación, esto es, pérdida del tiempo que se emplearía en realizar una tarea navegando por la Red sin un propósito concreto. Sin embargo, los propios consumidores reconocen que emplean tanto o más tiempo en las búsquedas de aquello que necesitan como en mirar Facebook.

Las dinámicas de compra online han establecido la comparativa y la guerra de precios como base de su subsistencia. Por lo que una persona que quiera adquirir productos deportivos, buscará en la Red 'ofertas de deporte' antes incluso de acercase por la tienda deportes. Porque si puede encontrar algunos chollos en deporte, ¿para qué va a gastar más?

En esta búsqueda visitará al menos cinco webs antes de percatarse de que la mayoría de los comercios trabajan con el mismo fabricante, por lo que su mente activa automáticamente el modo crítico con lo que ve. Apunta, guarda, imprime todo aquello que le interesa, y si el comercio está cerca, acude a la ubicación física. En los casos de las tiendas online puras, el contacto resulta más complicado de lograr para el comercio, ya que el usuario solo contacta cuando realmente tiene interés.

Al fin y al cabo, en una visita a una tienda física no tienes por qué dar ningún nombre, en cambio, para las consultas en Internet, lo mínimo que vas a poder ofrecer es tu nombre y tu correo electrónico.

Pero si hay un sector donde esta masificación alcanza cotas desorbitadas es el retail. Comprar zapatos online hoy es tan fácil como deslizar un dedo sobre una pantalla. Conseguir unos zapatos de outlet solo requiere teclearlo en los buscadores. El gran reto reside en encontrar auténticos zapatos baratos. En este campo, los comparadores tienen una férrea competencia: los clubes de ventas privadas. ¡Hasta para comprar vino online!

El secreto de los chollos online

Esta realidad del comercio online genera una gran cuestión: ¿cómo se enteran y actualizan casi en tiempo real las ofertas de tantas y tantas web?

Para dar respuesta a este gran enigma hemos consultado a diversos ingenieros especializados en el desarrollo de los sistemas de scraping, que es la técnica que utilizan los profesionales para ver las tripas de las páginas web y obtener todo tipo de información. Sobre todo en aquellas webs que no están suficientemente optimizadas para garantizar la completa privacidad de los datos que guarda.

El scraping consiste en ordenar a un software que busque en una página web la información que nos interesa. En el caso de los comparadores y agregadores de ofertas este rastreo se emplea para identificar cualquier variación en los precios de un producto o servicio, la publicación de nuevos productos y la identificación de tendencias de consumo.

¿Cómo llegan esos datos al consumidor?

Este rastreo mueve al año millones de euros en datos. Estos datos se convierten en conocimiento o en lo que se conoce como inteligencia del mercado. Las empresas crean sus propuestas de cada temporada con un ojo puesto en las tendencias de consumo que se han interpretado.

Su máxima, realizar una gran inversión sobre un producto mínimo viable. ¿Por qué no sobre un producto de venta segura? Porque los patrones de consumo son volátiles, o al menos tanto como lo es la voluntad del ser humano, según explican los especialistas en scraping.

Esta información, valiosa por su propia naturaleza, se aplica también a la publicidad y los contenidos que ofrecen las marcas. Los mensajes que impactan al consumidor cada vez lo hacen menos al azar. Las estadísticas de visualizaciones, audiencias e impactos se cruzan con todos los datos extraídos del rastreo web (scraping), para crear la llamada publicidad programática.

En definitiva, no se trata tanto de que una persona consiga la mejor oferta del mercado sino que la empresa que emite esa oferta acierta con los canales de llegada a la mente de ese usuario. Y eso solo se debe a la tecnología (con las dosis necesarias de lenguaje).