Opinión

Rajoy lleva razón al decir que "hemos sido un ejemplo para el mundo"

Rajoy lleva razón al decir que "hemos sido un ejemplo para el mundo"

Publicado: 3 de octubre de 2017 15:36 (GTM+2)

Ayer me dormí a las cuatro de la madrugada, algo normal porque padezco de insomnio y suelo acostarme a las 12 pero luego me quedo en la cama viendo vídeos de gatitos en Youtube hasta las tantas.

Pero ayer decidí cambiar los vídeos de gatitos y "a lo loco" me dio por introducir en el cajón de búsqueda la palabra: "Catalonia", en inglés, para ver qué emitieron las televisiones internacionales sobre este tema.

Sorprendentemente, la visión de la prensa internacional sobre lo que sucedió el domingo en Cataluña difiere con lo publicado en el informativo de TVE, en el que se habla de que la Policía actuó con proporcionalidad y por mandato judicial.

Lo primero que decían los jueces es que debía de evitarse la votación, puesto que era ilegal, pero sin alterar el orden público. En ninguna orden judicial se pedía pegar patadas voladoras, arrastrar a gente por el suelo o partir dedos.

Los Mossos actuaron siguiendo el mandato judicial, cerraron mas colegios que la Policía Nacional y la Guardia Civil juntas pero se negaron a emplear la fuerza en los centros donde había gente atrincherada.

Si la Policía Nacional y la Guardia Civil hubiese permitido la votación hoy no seríamos portada en todos los periódicos e informativos de medio mundo. Habría pasado como con la consulta celebrada el 9-n porque el referéndum es ilegal y además, para que un estado pueda proclamar su independencia necesita el reconocimiento internacional.

El domingo podían pasar dos cosas: que se votase y no sirviese de nada o que se pegaran palos y que el gobierno perdiese la razón a nivel internacional. Y sorprendentemente pasaron las dos cosas, se pegaron palos y se votó.

Al gobierno del Partido Popular, fundado por franquistas, le vino bien emplear la fuerza. Esto le dio votos en el resto de España porque llevan alentando la catalanofobia desde hace años pero a su vez con esta actuación dieron la razón en parte a los independentistas. Hay que ser muy gilipollas para querer convencer a un pueblo de que siga formando parte de España a palos.

El fascismo cuqui se impone al fascismo imbécil

Glosario:

Fascismo: Movimiento político y social de carácter totalitario y nacionalista.

Cuqui: Que está bien vestido.

Imbécil: Que es poco inteligente o se comporta con poca inteligencia.

En los últimos años hemos asistido a un escenario de división protagonizado por dos fuerzas fascistas, los dos partidos más corruptos de Europa. Uno representa a la burguesía Catalana y el otro a el franquismo todavía latente en el resto de nuestro país.

Ante este choque de trenes, los políticos se han dedicado a alentar a las masas para llevar el odio a las calles, un ejemplo es la concentración en Madrid en la que, adolescentes y algún que otro dinosaurio (Esperanza Aguirre), cantaban el Cara al Sol con el brazo en alto.

Ondear una bandera franquista es de fachas pero ondear la señera lo es también aunque quede más "cuqui" y la mayoría de personas pensamos así tanto en Cataluña como en el resto de España. Ahora, viendo las imágenes del domingo me entran ganas hasta a mi, sevillano de toda la vida, de colgar la señera en mi balcón.

La única solución posible a este conflicto pasa porque se cumplan muchos factores. En primer lugar la dimisión y convocatoria de elecciones tanto en Cataluña como en el Estado. Luego un pacto mayoritario en el que esté PSOE, Podemos y los partidos nacionalistas para llegar a un acuerdo que nos permita dar por cerrada la etapa abierta en el 78 y construir una España en la que todos nos sintamos partícipes y se reconozcan nuestras diferencias.

Para conseguir esto tenemos que calmarnos, las acciones unilaterales nunca son el camino. La derecha fascista imbécil de Mariano Rajoy y la derecha cuqui de Carles Puigdemont no son interlocutores válidos para dar con una solución a este problema.

Guiarse de manera ciega solo por sentimientos da paso a un futuro incierto. Ahora me criticarán por llamar a las cosas por su nombre y no me importa, es mi opinión y deberían de respetarla tanto como respeto la de los demás.

El que responda a este artículo con insultos tiene un problema. Sin darse cuenta ha caído en las redes de cualquiera de estos dos fascismos, el que no esté de acuerdo conmigo y use argumentos para rebatir lo que aquí expongo forma parte de la clase de persona que España y Cataluña necesita.

Compañeros míos, de medios internacionales, se han encontrado con independentistas que se han negado a hablar con ellos por no ser un medio catalán. Al mismo tiempo todos hemos visto a Rajoy decir que la actuación de la Policía ha sido ejemplar y hemos comparado sus declaraciones con los titulares de la prensa internacional.

También hemos visto a políticos independentistas criticar la salvaje actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado al mismo tiempo que esos mismos políticos hace años durante una huelga general celebraban los "palos" dados por los mossos afirmando que "había que limpiar las calles".

Hay gente que no se da cuenta que los políticos de ambos lados son iguales de fachas. Aquí la gran diferencia está en que unos son listos y otros son directamente imbéciles, pero todos son fachas y corruptos.

Artur Mas dejó claro que en una hipotética república catalana independiente la edad de jubilación seguiría aumentando, las políticas de recortes en sanidad y educación seguirían por el misma senda que actualmente lleva el gobierno catalán, los peajes de las autopistas seguirían beneficiando a empresas privadas que ya tienen más que recuperada su inversión y que una Cataluña independiente buscaría entrar en la OTAN para ser una marioneta más al servicio de Estados Unidos.

Conviene calmarse y repasar un poco la hemeroteca, no dejarse llevar solo por las imágenes del pasado domingo y sacar conclusiones tras una profunda reflexión. Mi conclusión es clara. España debe dar por terminado el marco constitucional que firmamos en el 78 e iniciar una reforma que evite la centralidad del estado y reconozca las diferencias culturales de cada región.

Y sí. Rajoy lleva razón al decir que fuimos un ejemplo para el mundo. Un ejemplo de lo que no hay que hacer.