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Consejos naturales para dejar el tabaco

Consejos naturales para dejar el tabaco

Publicado: 11 de octubre de 2017 11:56 (GTM+2)

Cuatro millones de muertes directas o indirectas al año. En 2030, la Organización Mundial de la Salud prevé que la cifra se triplique. La importancia de dejar de fumar para mejorar la salud parece evidente. Los métodos, amplios, según los especialistas. Desde emplear las tradicionales pastillas, chicles o parches a ver como el cigarrillo electrónico puede ayudarnos a dejar de fumar gracias al liquido cigarro electronico

Fumar sale caro. Al paciente y a la sociedad. Las enfermedades provocadas por el tabaquismo tiene un coste anual de más de 30.000 para el usuario, 3.600 millones de euros de gastos para el conjunto de la Sanidad.

Ante esta situación de emergencia sanitaria, los médicos insisten en que es el momento para tomarse el tabaquismo con un problema de orden público. Desde las asociaciones de afectados insisten en que no es suficiente con recomendar una relajante ducha con hidromasaje.

Insisten. Fumar de forma continuada en el tiempo o exponerse como fumador pasivo tiene consecuencias 3 veces mayores que el consumo activo de alcohol, o los accidentes de tráfico.

El deporte, una vía útil para dejar de fumar

Desde diversos colectivos se lleva años implementando una terapia alternativa para dejar de fumar al margen de los químicos: practicar deporte.

La idea surgió de un grupo de médicos de familia que compartieron las inquietudes de muchos pacientes fumadores que encontraban que ya no podían realizar la misma actividad física que tiempos anteriores.

Ello les dio una pauta que seguir, un experimento que compartir con pacientes y colegas facultativos. ¿Y si en vez de los parches o las pastillas impulsamos dinámicas de entrenamiento controlado?

Los resultados de este estudio de medicina familiar ha visto recientemente la luz en la revista especializada 'Atención Primaria'. En el experimento participaron diversos voluntarios de una media de edad de 47 años que en el pasado habían practicado algún deporte, utilizando para la comparación del efecto del deporte como terapia para dejar de fumar a otros fumadores no adscritos a la práctica deportiva.

Para los impulsores, el estudio demuestra que aquellas personas fumadoras que mantienen un ejercicio regular fuman menos -en algunos casos, dejando el hábito por completo-.

En cuanto a resultados, en este experimento médico el 8 por ciento de los fumadores deportistas voluntarios continuaron fumando una vez finalizado frente al 41 por ciento de los pasivos; por otra parte, el 45 por ciento de los practicantes dejó de fumar mientras que solo el 31 por ciento del grupo de no deportistas lo consiguió.

El quiz de por qué funciona el ejercicio reside precisamente en la paradoja de que para su práctica se requiere de una función respiratoria óptima. Siendo el tabaco un elemento que lo perjudica, los implicados optan por no consumirlo. Al mismo tiempo, el establecimiento de un plan de entrenamiento genera una menor dependencia del usuario al tabaco y una menor necesidad de consumirlo.

En busca de una ayuda eficaz y sin efectos secundarios (negativos)

Son muchos los fumadores que intentan cada año dejar de fumar. La mayoría lo hace sin acudir a ayuda de profesionales. Solo una media del 3 por ciento se mantiene durante al menos 12 meses consecutivos sin probar el tabaco.

Los defensores de este tipo de tratamientos no invasivos remarcan que no solo se fomenta el no consumo sino que este no consumo deriva en un menor riesgo cardiovascular, y un refuerzo de los sistemas de respiración que alejan el temor al cáncer de pulmón.

¿Es original este estudio? Recabamos diversas investigaciones y encontramos que ya en Noruega se ha estudiado la relación de tabaquismo y actividad física en jóvenes con resultados bastante similares.

Los facultativos y psicólogos insisten en que con esta investigación inicial se abre una potente vía de estudio sobre los efectos de cada una de las modalidades de ejercicio sobre el tabaquismo, su cura y su prevención.

Y después, ¿qué?

Uno de los puntos preocupantes de estas investigaciones apunta a que un retroceso en la práctica deportiva tiende a generar recaídas. Por ello, desde colectivos de deportistas se han puesto al servicio de los médicos para trabajar conjuntamente en planes de entrenamiento continuados más allá de los periodos oficiales del tratamiento.

El objetivo que persiguen, insisten, es fomentar hábitos de vida más saludables, relacionados con la práctica activa de todo tipo de actividad que alimente en los usuarios la no necesidad de fumar por su propio bienestar.

En este sentido, los especialistas diferencian entre los distintos tipos de actividad.

Así, los ejercicios aeróbicos son ideales para los inicios. Ayuda a la quema de grasas saturadas y aleja el temido aumento de peso por incremento del apetito y la modificación hormonal. Esta actividad genera un foco de control para que el daño causado en los pulmones no se acreciente.

Caminar, agregan, sería un magnífico inicio. ¿Cuánto es lo recomendable? Para los expertos la clave no está en cuánto sino durante cuánto tiempo se mantiene la actividad y cómo se establecen hitos de crecimiento.

El seguimiento de los progresos será la clave, insisten. Una vez el cuerpo se habitúa al ejercicio, será el propio organismo, resaltan, el que marcará las siguientes pautas.