Comunicados

Qué es y cómo se detecta la hidrosadenitis

Qué es y cómo se detecta la hidrosadenitis

Publicado: 22 de diciembre de 2017 14:48 (GTM+2)

La hidrosadenitis es una enfermedad de la piel que se manifiesta con la aparición de abscesos, forúnculos, o fístulas que generan una dolorosa inflamación en diferentes partes del cuerpo, como en las axilas, brazos, ingle, glúteos o la zona genital.

Conocida también como hidrosadenitis supurativa, la enfermedad afecta a casi medio millón de personas en España, las cuales, en su mayoría, desconocen de qué trata y cómo contrarrestarla de la mejor manera.

La inflamación cutánea crónica suele manifestarse en la adolescencia, especialmente entre las mujeres, que sufren de abscesos recurrentes. Las lesiones algunas veces están libres de bacterias.

Según los especialistas, muchas personas sufren esta enfermedad, pero prefieren callar por la incomodidad que puede representarles ir a una consulta con un profesional de la salud. Es decir, hay miles de personas que padecen hidrosadenitis y que aún no han sido diagnosticadas.

Es importante puntualizar que la enfermedad no es contagiosa. Actualmente no dispone de cura, pero sí es tratable con diversos medicamentos.

Ayuda médica

La recomendación de los expertos en el área es que, ante la presencia de cualquier bulto en las axilas, o en otras partes del cuerpo, se debe buscar ayuda médica a través de un dermatólogo.

Entre los factores de riesgo de la hidrosadenitis se pueden citar la susceptibilidad genética, anomalías hormonales, obesidad, fricción, tabaquismo o una respuesta inmunitaria alterada, entre otros factores.

Para profundizar sobre este problema, los profesionales de hidrosadenitis.es, un portal especializado en todo lo referente a la enfermedad, comentan que la persona debe prestar atención a los síntomas, como puede ser un bulto en la axila, para efectuar un diagnóstico precoz.

Además, el portal cuenta con un cuestionario, en el que el paciente puede ofrecer información sobre su caso y recibir los resultados de su valoración a través de un correo electrónico.

Al responder todas las dudas que se plantean, la persona puede descargar el formulario y acudir al médico con toda la información disponible.

“Si el individuo cree tener hidrosadenitis, lo más recomendable es hablar con el dermatólogo para obtener más información sobre esta enfermedad. El primer paso es poder controlar la enfermedad”, afirman los especialistas desde el portal.  

Primeros síntomas

Las personas que pueden padecer hidrosadenitis experimentan picor, irritación y sudoración excesiva en distintas zonas del cuerpo. Si ya han aparecido los nódulos subcutáneos, suele haber dolor, molestias y la consecuente exposición del absceso.

Después, el paciente podría tener una cavidad inicial que aumenta de tamaño y que puede generar una red fibrótica interconectada.

El tratamiento más común es que el médico intentará mantener la zona afectada con la mayor higiene posible. Es decir, hay que reducir la carga bacteriana para impedir que se agrave. Los tratamientos suelen tener buen resultado con corticoides intralesionales; sin embargo, en muchos casos es de forma temporal.

El consejo de los médicos es dejar de fumar, mantener un peso adecuado, no utilizar ropa muy ajustada que pueda generar fricción con la piel, tener especial cuidado con el uso de desodorantes y con los productos de depilación que se comercializan en el mercado.

De no recibir el tratamiento adecuado, la hidrosadenitis puede complicarse y generar importantes efectos en el organismo. Entre esos se pueden citar la disminución de movilidad en las extremidades inferiores y axilas debido a la fibrosis y a la cicatrización.

También pueden presentarse casos con infecciones locales y sistémicas, queratitis intersticial, fístulas en el sistema urinario o excretor, anemias y neoplastias de pulmón y boca.

Opciones terapéuticas

Existen otras posibilidades médicas para intentar contrarrestar esta enfermedad. Pueden variar dependiendo de la severidad y de las características propias de cada paciente.

Las opciones terapéuticas van destinadas a impedir su evolución e incluyen la obstrucción del folículo piloso. Aquí entran en juego los retinoides, que pueden ser utilizados sobre la zona afectada o por vía oral. Ambos deben ser prescritos por un dermatólogo.

Otra de las opciones es controlando la respuesta inflamatoria. En este caso pueden ser recetados los corticoides, antibióticos, fármacos inmunosupresores o biológicos.

En el caso de sobreinfección, lo más común es el tratamiento con antibióticos del tipo tetraciclinas, o una combinación entre la rifampicina y la clindamicina. Dependiendo de los gérmenes hallados en los cultivos de piel, estas indicaciones pueden variar.

Si el origen de la enfermedad es hormonal, entonces puede ser útil la aplicación de un tratamiento que bloquee las hormonas androgénicas, como es el caso de algunos tipos de anticonceptivos.

La alternativa quirúrgica es otra de las que puede ser empleada. Realizar una incisión para drenar los abscesos aliviará los síntomas de la inflamación. Además, se puede optar por la extirpación de todas las lesiones en un solo bloque.

La hidrosadenitis es una enfermedad que debe detectarse a tiempo por un profesional de la salud para evitar complicaciones en el futuro.