Opinión

Insultando a Serrat te insultas a ti mismo

Insultando a Serrat te insultas a ti mismo

Publicado: 17 de enero de 2018 11:30 (GTM+2)

Joan Manuel Serrat

Joan Manuel Serrat

En el Londres de 1996, yo, andaluz y sevillano, con los tipismos que sufrimos los que tenemos este origen, canté a mis amigos catalanes canciones de Serrat con mi guitarra en perfecto catalán. Todavía recuerdo las caras de asombro de mis hermanos de Cataluña, compañeros y unos de mis mejores amigos en aquel frío exilio laboral en la capital británica.

Nuestra marcha a un país extranjero a malvivir durante años fue una muy dura vivencia, pero a la vez una sorprendente, enriquecedora y revolucionaria experiencia.

Recuerdo mi primera Navidad en Londres en la cocina de mi casa con un madrileño, un gallego y un catalán. Parecía un chiste pero aquella noche fuimos familia y llamamos a las nuestras desde un teléfono en un pasillo oscuro, alguno lo pasó mal.

Todavía son mis amigos, 22 años después, y mantengo el contacto con ellos. Recuerdo que una vez, en una noche de cervezas en el bar Blanco de Earl's Court Road, un bar gallego donde veíamos el fútbol español y conocíamos a otros españoles, discutimos, y fue por política. Utilizamos las mismas frases que utilizaban los políticos en España, allí gritándonos, muy lejos de todo.

Al día siguiente nos dimos cuenta de lo ocurrido, de cómo habíamos sido unos papagallos y nos habíamos dejado llevar por el alcohol y las falsas entrañas. Nos pedimos perdón, nos miramos a los ojos y volvimos a prestarnos dinero, a acoger a cada uno en nuestras casas, a cocinar para el resto, a emborracharnos juntos y a escucharnos.

El otro día discutí con uno de ellos por whatsapp por política. Es independentista y lo respeto pero ya parece no conocerme, me insultó.

Anoche insultaron de nuevo a Serrat, que se plantó ante el asesino dictador Franco y le dijo que si no cantaba en catalán no iba a Eurovisión.

Estos valientes tuiteros que llaman fascista, traidor y nazi a Serrat me dan pena por su desconocimiento. Me gustaría verlos en su pellejo y ver qué harían en aquella España franquista, cuando la gente desaparecía y era encarcelada.

Me entristece que insulten al cantautor que hizo las canciones más sencillas y bellas. Aún canto en catalán y lo haré siempre. Seguiré siendo amigo de aquellos con los que sufrí la lejanía y el desgarro del exilio,  incluso al que ahora me dice que le robo. Yo nunca he robado a nadie, ni mi pueblo.

Recuerdo como el andaluz les ayudó muchas veces y ellos me lo agradecieron con creces, porque era normal y allí éramos familia.

Me quedo con aquello, y lo reivindico. Me gustaría que todos escucháramos hoy a Serrat, en especial sus canciones en catalán. Para que aprecien lo bellas que son y que no pertenecen a nadie, son simplemente canciones, poemas, de un artista universal. Aquellas canciones son parte de mi vínculo con lo bello y no separan a nadie.