Una manera de llegar a fin de mes

Para muchas familias llegar a fin de mes es todo un suplicio. Muchas de ellas incluso tienen unos ingresos altos, pero el gran volumen de gastos que poseen hace que les resulte muy difícil poder afrontarlos todos y conseguir que a final de mes siga habiendo dinero en la cuenta corriente.

El truco está en unificar

Las facturas que tenemos cada mes son de muchos tipos: la hipoteca, el coche, la gasolina, los seguros, la luz, internet, el agua… a todo lo cual hay que añadir todos esos gastos regulares que hacemos en comida, ropa, etc., que aumentan mucho si se tienen hijos.

La verdad es que los mayores gastos vienen de las cuotas mensuales que pagamos por conceptos tan diferentes como la hipoteca, la letra del coche, un crédito que hayamos pedido para algo concreto, etc. Cualquier familia puede llegar a acumular cuatro o cinco de esas cuotas en un momento dado.

Esto provoca que, al sumarlas, la cantidad que tenemos que pagar cada mes sea muy alta, con lo que, aunque cada una de ellas por sí sola no suponga la ruina, el tener varios gastos así puede llevarnos a una situación en la que no seamos capaces de poseer liquidez para afrontar los pagos que nos lleguen.

Aquí es cuando surge la necesidad de unificar deudas, haciendo que esas cuotas se reunifiquen en una sola que es menor que la suma de las que teníamos juntas. Con esto se puede llegar a ahorrar mucho dinero cada mes, ya que hace que la cifra que tenemos que pagar en estas cuotas baje bastante.

Los encargados de realizar estos trámites no son los bancos (aunque también puedes recurrir a ellos), sino empresas específicas de reunificación que lo que hacen es tratar directamente este tema financiero para ajustarlo de tal manera que al reunificar esos pagos puedan salir ganando ambos.

Lo que se hace con esto es aumentar el periodo de amortización, haciendo que se alargue unos años, a cambio de poder pagar mucho menos cada mes. Es perfecto para quien está en una mala situación financiera por las deudas y quiere poder respirar un poco a cambio de pagar durante más tiempo.

Evidentemente, cualquier manera que podamos encontrar de llegar a bajar la cuota que pagamos cada mes es una buena idea, sobre todo si tenemos en cuenta que, aunque paguemos durante más años, la inflación del dinero hace que en realidad lo que pagamos dentro de 10 años valga menos que ahora.

Hacer esto puede marcar la diferencia entre poder llegar a final de mes o no. Entre tener que vender tu casa o poder conservarla. Por todo eso, se trata de una opción que merece la pena valorar y que hace que quienes se encuentren en una situación como la descrita puedan obtener muchas ventajas.

Ventajas de la unificación de deudas

La ventaja principal de este tipo de unificación de deudas es que la cuota se rebaja muchísimo. Esto hace que a final de mes notemos una diferencia muy clara, de hasta un 40%, en el dinero que pagamos por los préstamos y créditos que tenemos solicitados.

Esto ya es algo suficientemente importante como para andar este camino en el que notaremos un desahogo mensual que puede permitirnos llevar a cabo muchas actividades e inversiones que de otra manera nos resultarían imposibles.

Otra ventaja es que el tipo de interés baja. Esto es especialmente evidente cuando se renegocia una nueva hipoteca, tras la cual las condiciones cambian. Es cierto, eso sí, que el hecho de que baje el tipo de interés no significa que el total de dinero que pagamos a largo plazo sea menor.

Una gran virtud de este procedimiento es que al permitirnos tener todas las deudas en una sola cuota hace que tengamos menos preocupaciones, al no tener que ir de una entidad a otra devolviendo recibos, renegociando condiciones o pidiendo aplazamientos.

Es mucho más cómodo tener todo centralizado en una única cuota y preocuparnos solo por pagar una y no cuatro, con lo que la tranquilidad que tenemos es mucho mayor, además de que nuestras cuentas sean mucho más claras, por no tener que estar pendientes de las condiciones de varias deudas.

También es posible renegociar el plazo de duración. Con esto podemos lograr encontrar un equilibrio entre la cantidad total que pagamos y el tiempo en el que queremos hacerlo. Así, resulta fácil adaptarlo a nuestras necesidades e ingresos, para que nos resulte más cómodo.

 

Como ves, se trata de un proceso muy ventajoso que hace que la angustia y el estrés que provocan las deudas que no paran de llegar y que hacen que nos resulte una odisea llegar a final de mes puedan desaparecer de nuestras vidas, para hacer que nuestro bienestar aumente.

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