Opinión

Chuchana Lannister ve a la zombi Cristina Sefuerte junto a Don Mariano

Chuchana Lannister ve a la zombi Cristina Sefuerte junto a Don Mariano

Publicado: 7 de abril de 2018 09:09 (GTM+2)

Chuchana Lannister contaba billetes en uno de los grandes salones del Palacio de San Muermo. Estaba abstraída en su labor mientras sus esbirros le traían maletines llenos de sobres atestados de billetes de 500 leros, los Binladennrrr.

Sus ropajes negros y las velas negras daban un aire siniestro a la escena, lo que a ella le gustaba, la opacidad.

De repente vino un rumor de gentío y el sonido de unas fanfarrias lejanas. Chuchana, que hasta entonces estaba jorobada a lo suyo y con los ojos entornados contando sin parar, abrió los ojos y sonrió.

- Ese es mi Mariano. Mi amo. Mariano de Isengard.

Se levantó de la mesa y al hacerlo varios cuervos y murciélagos salieron de su manto, unos escapando por un balcón lejano, otros se escondieron en los altos techos del oscuro palacio. Llegó al balcón seguida de Ber Ónika EREz, su Máxima Mediocridad, su mejor amiga y esbirra, que había salido de entre las cortinas negras y corría tras la Dama Negra.

Chuchana salió al balcón y vio la tierra saqueada de Tiesaduría, Avecrenia del Sur, su reino. Decenas de columnas de humo se erguían en el horizonte procedente de los pueblos incendiados por su gente, los Lumbreras del clan PSUSA. Habían robado hasta los pomos de las puertas y allí estaban, bajo el balcón del Palacio de San Muermo, comiendo gambas y bebiendo vinate malo.

Su lugarteniente, Jon Conejo estaba borracho como de costumbre, por eso lo llamaban “laferiainterminable”. Junto a él estaba Mario Chisme Hez, uno de los más ricos del clan saqueador, el PSUSA. Había llegado a ser, a pesar de su alta inutilidad, Senescal de CajaTroll, el banco que controlaban los Lannister.

Siguieron comiendo gambas mientras miraban a “La Más Mala” en el balcón del Palacio. Ella, abstraída, observaba una serpiente azul que venía por el horizonte. Se trataba del clan Azul de los Genoveses, el que regentaba el Gran Khan de la Corrupción, Don Mariano de Isengard.

Ambos clanes se respetaban pues robaban en distintos reinos de Avecrenia, eran maestros en lo suyo. Pero la Bruja Negra del Sur seguía sintiendo una gran admiración por Mariano, su mentor.

- Ahí viene Mariano, lider de los Alí PaPá. ¡Qué porte, que saber estar! ¡Cómo roba ese hombre!

Don Mariano de Isengard estaba leyendo el Marca y fumaba puros en el palio azul donde era transportado por señores enchaquetados que se repartían sobres continuamente.

A pocos metro de él iba una zombi, Cristina Sefuerte, sacerdotisa de la Baronía de Mahdrit. Llevaba muerta hacía días pero no lo sabía y seguía sonriendo mientras arrastraba los pies. Detrás Sor Aya, la brujita más peligrosa al norte de Despeñamuermos, le seguía apuñalando la espalda a Cristina, una y otra vez.

- Esa Cristina es una buena mentirosa. Nos vendría bien en el PSUSA. Pronto habrá guerra y tendremos que engañar a mucha gente. Aunque es mu pija y ya huele a muerto. Iré a ver a Don Mariano para que me de órdenes y me enseñe como se ha cargado a la Sefuerte sin que ella lo sepa todavía. Mariano, ere un crá. Oh Gran Mago del Robo, yo te admiro.

Entonces Chuchana se inclinó levemente haciendo una reverencia. Mariano, que estaba a decenas de kilómetros, la detectó con el zoom que tenía en sus ojos saltones. Dio una calada que escondió su rostro en humo y dijo.

- Veo cosasssss.

 

(Continuará)

Capítulo anterior de la Saga 'Juego de Mustios':

Capítulo XI. Chuchana Lannister planea una nueva guerra