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Césped artificial: Deporte, decoración y modernidad

Césped artificial: Deporte, decoración y modernidad

Publicado: 25 de mayo de 2018 17:05 (GTM+2)

El uso del césped artificial se remonta a la década de 1960. Si bien sus primera aparición registrada se ubica en el año 1964 en un área recreativa de una escuela preparatoria en Rhode Island, se vuelve realmente famoso cuando se utiliza para cubrir los requerimientos de espacios deportivos de alto rendimiento.

Fue la compañía Monsanto la pionera en llevar a cabo un proyecto de este tipo, el cual se ejecutó en el primer estadio techado de grandes ligas del mundo: el Astrodome; ubicado en Houston, Texas, Estados Unidos, primero en adoptar una superficie de césped sintético, (luego renombrado a AstroTurf). En dicho templo de la modernidad deportiva, se protagonizaron algunos de los eventos más importantes de la historia deportiva y cultural norteamericana, como por ejemplo: Fue sede de los Houston Astros de las Grandes Ligas de Béisbol desde 1965 hasta 1999, y los Houston Oilers de la National Football League desde 1968 hasta 1997; desde 1966 hasta 2002 fue sede del Houston Livestock Show and Rodeo, una de las ferias ganaderas más grandes del mundo y en 1970, Febrero-Marzo, Elvis Presley dio seis conciertos, con una taquilla combinada de 200.000 espectadores, por mencionar alguno de ellos.

Como es de notar, el objetivo principal de quienes idearon la construcción del Astrodome era poder contar con áreas para la práctica de disciplinas deportivas y actividades masivas, en áreas lo más parecidas posibles a las ubicadas en espacios abiertos, que no requiriera de luz solar y redujera ampliamente la necesidad de mantenimiento.

Es así como una superficie de fibras sintéticas como el césped artificial se convierte en la mejor manera de atender la demanda de éstas instalaciones multiusos. Hoy día, se conoce al menos tres evoluciones de este producto, identificadas por el tipo de material con el que se produce. Éstos son:

  1. Los sistemas de césped de primera generación, hechos con hilos de fibrilados de poliamida, conocida popularmente como NYLON, de pelo corto sin relleno, de la década de 1960. “A pesar de sus grandes beneficios, el origen del césped artificial contó con varios inconvenientes: su gran abrasividad y la baja altura de las hebras, lo que facilitaba las lesiones e impedía el uso de zapatillas con tacos”1.
  2. Los sistemas de césped de segunda generación, que presentan fibras más largas y rellenos de arena. Este se introduce durante la década de los 70 y 80, cuando cediéndose ,en lo referente a la durabilidad, se ganó en sensación de naturalidad y se redujo la abrasividad. Empezó a surgir una gran inquietud por encontrar fibras fibriladas y monofilamentos que, combinados, dotaban al césped artificial de una gran variedad de tipos, colores, altura, etc. Es en esta época cuando se introduce la arena de sílice, que se esparcía sobre el césped sintético, protegiéndolo y mejorando la pisada de los jugadores”2.
  3. Los sistemas de tercera generación, que son los más utilizados hoy en día, ofrecen rellenos que son mezclas de arena y gránulos de caucho reciclado. Surge en la década de los 90 llegando hasta la actualidad. “Uno de los causantes de este boom fue la aparición del monofilamento de polietileno. Gracias a este material se consiguieron grandes beneficios como reducir hasta niveles nimios el nivel de abrasividad, una mayor amortiguación de las pisadas de los jugadores e incrementar la vida útil del césped entre dos y tres años más. Otro de los aspectos mejorados fue la altura, llegando a conseguir hebras de hasta 60 mm de altura. Todo esto para obtener un césped artificial con una sensación realmente similar a la del césped natural, prevenir lesiones en los jugadores y reducir considerablemente los costes que implicaría el mantenimiento”3.

 

MÁS ALLÁ DE LA VIDA DEPORTIVA

Como se observa, el desarrollo del césped sintético en términos tecnológicos, está asociado a mejorar la experiencia en materia deportiva, sector más beneficiado con su aparición. Sin embargo, hoy día, el interés ha trascendido de este mundo al decorativo, incorporándose en hogares, empresas y áreas recreativas que buscan dar un toque “verde”: que aporta valor agregado en la medida que sus materiales de fabricación se posicionan como una alternativa ecológica y sustentable, dado que promueve el reciclaje, y sin las complicaciones de mantenimiento de su hermana, el césped natural, la cual requiere de sol, riego y poda frecuente.

Al incursionar en estas áreas, nuevas demandas se suman a su uso. Una compañía, líder en el trabajo de Césped artificial en Sevilla, asegura que en la actualidad, sus clientes solicitan el cumplimiento de cuatro cualidades para el césped de jardín. Éstas son:

  • Tener un aspecto lo más natural posible: Como señalamos al principio, siendo el reto de esta tecnología imitar a la naturaleza, el aspecto físico del césped juega un papel importante. Los expertos aseguran que se debe cuidar el hecho de que “no tenga un color muy oscuro ni muy claro, que no sea todo del mismo tono, ni sea uniforme, porque de lo contrario, se verá claramente que es artificial y eso es lo que normalmente queremos evitar”4.
  • Confort al pisarlo o al estar sobre él: Lo que implica que el material utilizado tenga un buen aspecto y que al caminar o recostarse sobre él sea acolchado y confortable.
  • Que se recupere después de pisarlo: Se refiere a la capacidad de recuperar la forma inicial, luego de ser pisado, de manera que siempre mantenga el aspecto de césped real. Este elemento es señal de un buen material.
  • Un tacto agradable y suave: Esto con la intención de reducir la sensación de aspereza o de pinchazo que a veces generan algunos materiales. Los principales esfuerzos tecnológicos para el uso decorativo o recreativo están orientados a mejorar este aspecto de la experiencia artificial.

Dicha compañía, que hoy día se posiciona como Distribuidor de césped artificial en España, ha ampliado su radio de acción, adaptándose a las demandas de los nuevos mercados. Aseguran que en España, se ha instalado el uso del césped artificial como señal de espacios modernos, que buscan brindar a sus usuarios una experiencia cercana a la vida natural, pero combinada con técnicas decorativas minimalistas, prácticas, sobrias y elegantes.

De esta manera, se nota una próspera expansión de este mercado, al cual se augura una larga vida en la medida que se incorpora a nuevos aspectos de la vida cotidiana.