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3 crónicas graciosas e impactantes que te dejarán boquiabierto

3 crónicas graciosas e impactantes que te dejarán boquiabierto

Publicado: 27 de mayo de 2018 14:52 (GTM+2)

¿Cansado de las mismas noticias de siempre? ¿Cuesta mucho encontrar una noticia que nos haga reír al menos? A continuación, 3 noticias graciosas e insólitas que no escaparon de la vista, y ahora son publicadas para que rías. Ninguna tiene relación con la otra ni ocurrieron en el mismo lugar. Sucedieron de manera fortuita en diferentes partes del mundo.

Se le queda atrapada su masculinidad en un disco de gimnasio

¿Te gusta entrenar en el gimnasio? Entonces esta noticia es para ti. Lo que sucedió en esta ocasión es que este gimnasta, al parecer, quería entrenar todo su cuerpo. (Eso es lo que afirma este sujeto…) ¿Qué hizo entonces? Introdujo su pene a través de un disco de pesas del gimnasio. De manera insospechada, este comenzó a sufrir una erección quedando atrapado el miembro en el disco.

Este infortunado pero gracioso accidente tuvo que ser resuelto por los bomberos de Worms, comunidad sureña de Frankfurt. Estos compartieron la foto en su cuenta oficial de Facebook, haciendo viral esta noticia. Tuvieron que romper en pedazos un disco de 2.5 kg usando cizallas hidráulicas y sierras eléctricas. Es lo más insólito y gracioso que les ha tocado hacer hasta el momento, según estos bomberos.

Los motivos que tuvo este hombre para realizar tal hazaña aun se desconocen, pero parece que aprendió la lección. Más nunca volverá a jugar al gimnasio con su masculinidad; o se buscará una pesa de material flexible.

Camellos descalificados por tramposos  

¿Quién dice que todo está dicho en los concursos de belleza? Cada año hay algo refrescante y gracioso en los concursos de belleza, mises que se tropiezan, presentadores que dan resultados falsos, trajes de baño que se caen, pechos que se salen de los vestidos…  

Si piensas que has visto todo, te equivocas. En Arabia Saudita descalificaron por el uso de botox a unas competidoras. El asunto gracioso es que no eran mujeres, sino camellos.

¿De qué se trata este extraño pero gracioso concurso? Pues bien, los camellos deben desfilar por una pasarela de arena al frente de un panel de expertos en dromedarios. Estos especialistas analizan la belleza presentes en las jorobas de estos rumiantes. No solo se fijan en lo sexi de su joroba, además, toman nota de cuál tiene los labios mas sensuales.

Pues bien, 14 camellos fueron descalificados cuando se demostró que sus patrocinadores les habían inyectado botox para que sus labios lucieran como las Kardashian. Además, recurrieron a otros métodos ilegales para aumentar el volumen de sus jorobas. El concurso se lleva a cabo en Al Rumhiya, a unos 150 kilómetros de la ciudad de Riad, Arabia Saudita.

Un concurso bien pagado  

Aunque parece insólito, los concursos de camellos son competiciones prestigiosas en Arabia Saudita. Para ello se congregan cientos de Jeques y figuras prominentes del mundo oriental. Los premios que se reparten entre los ganadores llegan a sumar unos 57 millones de dólares. Así que si tienes algunas deudas pendientes y quieres arreglar tu casa no trabajes; invierte en un camello que es una mejor opción.

Alteran las pesas de gimnasio para animar a los clientes  

Nuevamente volvemos con los gimnasios. En esta ocasión el show fue en la ciudad de Murcia, España. En un gimnasio se descubrió que trucaban los pesos de las pesas y máquinas, para hacer que parecieran que pesaban más. De esta manera, les levantaban la moral a los clientes haciéndoles creer que estaban progresando. Lo que no pensaron es que la noticia se volvería viral.

Cuando entrevistaron al dueño del gimnasio, explicó que estaba cansado de ver clientes que se iban frustrados por no ver resultados. “pensé alterar los pesos de las máquinas para que sintieran que iban progresando”. Mucha gente cayó en la trampa, pues la gente orate abunda en estos días.

Cómo se descubren las mentiras  

La mentira se descubre cuando los clientes del gimnasio montaban las fotos en las redes sociales alzando pesas. ¡Estoy levantando 140 kilos! Por supuesto, alguien se percató del tamaño pequeño de las pesas, y las burlas no se hicieron esperar.

Uno de los clientes fue a pedirle explicación al dueño del gimnasio y este apenado confesó su  crimen. Ahora le toca vender helados en la calle, pues nadie más ira a su gimnasio de fantasía.