Opinión

Mariano podría dimitir y quedarse en funciones hasta el fin de la legislatura

Mariano podría dimitir y quedarse en funciones hasta el fin de la legislatura

Publicado: 31 de mayo de 2018 07:43 (GTM+2)

Rajoy podría reírse del país de nuevo por su propio interés personal. Este hombre que se aferra al poder cual percebe y que sobreviviría a un apocalipsis nuclear político como las cucarachas, podría hacer una jugarreta chunga de las suyas.

Ya en el pasado le dijo que no al encargo del monarca de formar gobierno sin haber movido un dedo para llamar a nadie. Hizo sus cálculos y esperó a que la nueva política no pudiera formar un gobierno con Pedro Sánchez. Ahí tuvo el apoyo de los medios que, unos apostaron por el sorpasso y otros por seguir apoyando a Mariano Rajoy. Finalmente, no hubo acuerdo como adivinó Rajoy, y entre unos y otros llevaron al país a unas nuevas elecciones.

Tras ellas el gallego volvió a quedarse quieto. Cierta presidenta del sur le dijo que iban a derrocar a su secretario general. Rajoy se relajó, engañó a Rivera diciéndole que tenía que esperar 8 días para consultar el acuerdo y luego dijo que no era así. Se rió de él en su cara y aún así lo apoyó. España entera vio como el presidente en funciones mentía ante las cámaras y se quedaba igual. Rivera que también había mentido a sus propios votantes al pretender encumbrar a Rajoy, tragó por un simple cálculo electoral.

Entregó 150 puntos que Mariano firmó sin pensarlo para seguir en el poder ya que no pensaba cumplirlos y sabía que las momias del PSOE, La Sexta y PRISA, con Susana al frente, iban a cargarse a Sánchez. El secretario general socialista quería formar un gobierno con Unidos Podemos forzando la abstención de Ciudadanos para no ir a unas terceras elecciones.

Entonces Susanita cometió su golpe número 33 dentro de su carrera trepadora en su partido y derrocó a Sánchez. Rajoy estaba risueño, tenía una gestora de derechas como oposición y a Rivera como felpudo. Susana dio el poder a su amo y los medios la apoyaron. Pero las primarias del PSOE y luego las sentencias judiciales sobre corrupción han cambiado todo.

Mariano, este personaje nefasto podría dimitir esta noche y quedarse como presidente en funciones hasta que la oposición elija otro pudiendo aguantar así un año más o dos. Sería muy cobarde, sucio y tramposo pero también sería simplemente seguir su línea, seguir sus principios, los que no existen.

Esperen lo que sea de este tío, de esta pesadilla política que nos ha tocado sufrir, no canten victoria todavía. Mariano solo piensa en él y en Bárcenas, para que no tire de la manta, que en la cárcel hace frío.