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Las claves para encontrar a un buen profesional de la videncia

Las claves para encontrar a un buen profesional de la videncia

Publicado: 21 de junio de 2018 16:35 (GTM+2)

A menudo el sector del esoterismo y el ocultismo es tachado como una forma de captar y engañar a ilusos, como una estafa premeditada por parte de vendehumos que únicamente ofrecen a sus clientes lo que quieren escuchar.

La realidad no es del todo así. Es cierto que hay muchas personas que dicen ser videntes y tarotistas cuando lo cierto es que solo son seres que intentan aprovecharse de la candidez de los demás, que en ocasiones se ven superados por situaciones de urgencia económica o problemas familiares.

Sin embargo, existen también profesionales que se toman su trabajo muy en serio y que realmente creen en este oficio como una forma de entregarse a los demás y entrar en una comunión con esa persona que necesita conocer respuestas.

A lo largo de la historia han existido, y siguen existiendo en la actualidad, profesionales capaces de predecir el futuro de una manera seria, sincera y honrada, que comprenden que su oficio no es una ciencia exacta, pero que se toman su trabajo con todas las garantías, ofreciendo consejos y predicciones sinceras y bien estudiadas.

Para todas aquellas personas que realmente crean en este tipo de sesiones, es esa misma realidad la que anima a que las predicciones realmente funcionen. Solo cuando existe una verdadera conexión entre profesional y la persona que buscar respuestas es cuando se pueden alcanzar esas respuestas, y para ello es imprescindible desarrollar una mente abierta y estar dispuestos a escuchar lo que no queremos oír.

Son muchos los factores que afectan la búsqueda de un buen vidente, pero lo que es indudable es que una buena consulta requiere que el vidente y el cliente se sientan cómodos el uno con el otro, que exista esa conexión y que el cliente tenga la predisposición de comenzar con la mente abierta. Os mostramos a continuación algunos aspectos decisivos para elegir un buen vidente.

Los factores claves para elegir un buen vidente

Son muchos los videntes que ofrecen sus servicios a través de medios no convencionales. Los hay desde que atienden únicamente por mail hasta los que se desplazan físicamente hasta la casa de sus clientes.

Para tomar la decisión, el primer elemento clave es saber cómo el cliente se siente más cómodo: mediante un chat en línea, por mensajes de texto, a través de correos electrónicos, por teléfono, en persona o incluso en videollamada.

El segundo aspecto clave es comenzar con la búsqueda. En la actualidad es internet la principal herramienta para llevar a cabo esta tarea. En la red de redes se promocionan muchos videntes y el secreto está en saber diferenciar los verdaderos profesionales de aquellas personas que priorizan ganar dinero por delante de ayudar a sus clientes.

El tarot y la videncia no son un juego ni tampoco un engañabobos, de modo que si queremos acudir a estos servicios para descubrir algún episodio de nuestro futuro, más nos vale acudir a Videntes Reales de reconocido prestigio y con valía acreditada en la profesión.

Como ocurre con muchos otros servicios a los que se accede a través de internet o mediante algún otro vehículo de promoción, las valoraciones de otros clientes son de gran ayuda.

En este sentido merece la pena diferenciar entre opiniones que sean reales y simples estrategias de marketing de esos servicios de videncia. Los comentarios de otros usuarios y, siempre que sea posible, de personas conocidas y allegadas, van a ayudar a tomar esta decisión de manera más acertada.

Las características de los buenos videntes

Si todas estas claves no son suficientes para dar con un buen vidente, comentamos algunas de las características que dignifican esta profesión.

La primera de ellas es clara, los videntes y tarotistas honestos son aquellos que reconocen que no son infalibles. Se muestran en todo momento humildes y comprensivos con la situación económica, familiar o de salud de sus clientes, con el fin de empatizar con ellos.

Y por último, se trata de profesionales que entienden que su trabajo debe ser remunerado, pero no pretenden enriquecerse a costa de sus clientes, sino ofrecer un servicio de acompañamiento, predicción y ayuda que sirva a los clientes para enfrentar su futuro con mejores herramientas.