¿Cómo disfrutar de la comida y mantener en forma durante el verano?

El verano es la época del año en la que todos queremos lucir un cuerpo en forma y disfrutar de los beneficios de tener un organismo saludable. Para conseguir esto, se pueden llevar a cabo múltiples acciones como, por ejemplo, ponernos a dieta, hacer mucho más deporte o privarnos de algunos alimentos que no son tan beneficiosos para nuestro peso.

El verano también suele coincidir con los meses de las vacaciones, merecidas después de un año duro de trabajo y, la mayoría de las personas prefiere relajarse y disfrutar más, sin prestar mucha atención a su forma física. Sin embargo, los productos que consumimos y la forma de cocinarlos, influye directamente en nuestro peso y en la salud en general, por eso, antes de privarnos de los platos típicos del verano, es preferible buscarles unas alternativas igual de buenas.

Cocinar sin aceite

Una de las comidas más típicas del verano son las frituras de todos tipos, las consumimos en grandes cantidades, ya sea en los chiringuitos de la playa, en las terrazas de los bares como principal acompañamiento de nuestra bebida o en casa. Para este tipo de comida se precisa una gran cantidad de aceite, que es absorbido por la comida que comeremos después, siendo altamente perjudicial.

No obstante, para reducir el consumo de grasas, no es necesario privarnos de algunos de los platos más típicos del verano si disponemos de freidoras sin aceite, con las cuales podemos conseguir los mismos resultados que con una freidora tradicional. Estas freidoras funcionan a través de la circulación rápida de aire caliente, de una forma similar a un horno, pero de una forma mucho más eficiente. Lo único que hace falta para ponerlas en funcionamiento es marcar el tiempo de cocinado y la potencia del calor, ahorrando también mucho tiempo en la cocina.

Disfrutar de unas frituras saludables

Gracias a las freidoras de aire caliente, podemos disfrutar de una comida frita mucho más saludable, evitando las grasas y las calorías que aporta el aceite, además, cuanto éste alcanza altas temperaturas, se convierte en una fuente de sustancias cancerígenas con efectos perjudiciales para nuestro organismo a largo plazo. Por lo tanto, cocinar con una freidora de este tipo es una de las mejores alternativas para disfrutar de las mejores comidas en verano y mientras, reducir nuestros niveles de grasas y de colesterol.

Con una freidora de aire caliente se pueden cocinar muchos platos deliciosos, saludables, que conserven sus nutrientes y que tengan un toque crujiente sin tener que utilizar grandes cantidades aceite. Conseguiremos cocinar desde las comidas más tradicionales como las patatas fritas, alitas de pollo, pescado, empanadillas o Nuggets, hasta otras recetas mucho más sofisticadas y saludables como, por ejemplo, snacks de garbanzos con especias variadas, brochetas de todo tipo o una selección de verduras crujientes.

Lo que es innegable es el hecho de que, para disfrutar del verano y no preocuparnos por el peso, no es necesario privarnos de las comidas que más nos gustan y sufrir por ello, teniendo después fuertes antojos. Siempre es mejor buscar alternativas a las formas de cocinar tradicionales y a los alimentos más calóricos por otros más saludables. 

Regular la cantidad de comida que ingerimos

Otra de las cosas que hay que tener en cuenta, y que es de vital importancia para mantener nuestra forma física durante todo el verano, es regular la cantidad de comida que consumimos a lo largo del día de acuerdo a nuestras necesidades reales. En lugar de comer compulsivamente, casi sin darnos cuentas de lo que estamos ingiriendo, es mucho mejor racionar la comida, no llenarnos, comer despacio y sin muchas distracciones, en la medida de los posible, siendo conscientes de qué estamos comiendo y cuánto.

El famoso dicho de “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo” es totalmente cierto y se ha demostrado su eficacia. El desayuno es la comida más importante, en la cual tenemos que ingerir la mayor cantidad de alimentos que nos darán la energía para todo el día y, en cambio, las cenas tienen que ser lo más ligeras posibles, pero esto no significa pasar hambre, ya que en Internet podemos encontrar un gran número de recetas para disfrutar de unas cenas riquísimas y ligeras.

Cocinar más en casa

Cuando salimos a comer fuera pasan dos cosas, solemos gastar más dinero y no sabemos realmente lo que estamos ingiriendo, prefiriendo todas las comidas más sabrosas, guiándonos por el gusto y por obtener el placer inmediato.

Por este motivo, si no queremos ganar todo el peso que hayamos perdido durante el año de cara al verano, una de las mejores opciones es cocinar más en casa, con lo que conseguiremos comer comida natural, descubrir nuevos ingredientes, explorar y, sobre todo, disfrutar de nuestras creaciones culinarias.

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