Rápidos, cómodos y flexibles, así son los créditos rápidos online

Un producto económico que acaba de un plumazo con esos enormes gastos inesperados

Los problemas de dinero son algo que traen de cabeza a más de un hogar. Por mucho que se tenga una situación económica estable, o por muchos malabarismos que se lleven a cabo para intentar mantener las cuentas bien de cara a llegar a fin de mes, cualquier gasto sorpresa puede hacer flaquear la economía doméstica de una familia con suma facilidad, sobre todo cuando es elevado.

Esas averías del coche, esas reformas necesarias en el hogar, las multas que llegan por sorpresa o cualquiera de los cientos de factores que pueden suponer hacer un gasto más elevado de lo esperado son motivo suficiente para que se mire a la cuenta con miedo a ver números rojos. Estas situaciones de extrema necesidad son más frecuentes de lo que pensamos, y en muchas ocasiones provocan que se tenga que buscar ayuda en forma de dinero.

Aquí es donde entran en juego los créditos rápidos. Esta figura económica, nacida a consecuencia de la existencia de los préstamos y demás productos de corte similar, busca hacer más fácil las inyecciones económicas para casos de urgencia, como también ponerles remedio en el menor tiempo posible. Extreman las facilidades y acortan plazos a niveles ridículos para que no haya miedo a afrontar estos gastos inesperados, y todo con el fin de evitar que aparezcan las complicaciones por culpa del dinero.

La facilidad y la rapidez son sus dos factores clave. El usuario que necesite solicitar este tipo de préstamo lo tiene tan fácil como conectarse a la red desde su smartphone o su PC, entrar en el portal de la financiera a la que quiera acudir, ajustar dinero y plazos y solicitar. En cuestión de horas o incluso de minutos puede tener una respuesta seguida de la cantidad solicitada, como sucede al apostar por la propuesta de Quebueno en este terreno.

Lo cierto es que hay muchas entidades financieras que ofertan este tipo de créditos, y cada vez son más las que los promocionan alabando su sencillez y sus comodidades. Nacieron con el fin de hacer la vida más fácil incluso en las situaciones más complicadas, dentro de los márgenes económicos, y lo cierto es que son una solución con una efectividad más que comprobada.

Las financieras apuestan cada vez más por este tipo de préstamos rápidos, colocándolos como la mejor ayuda para casos urgentes. La rapidez con la que se conceden y la flexibilidad de la que presumen, y con motivo, a la hora de establecer plazos y cuantías son sus puntos más fuertes. Puedes amoldarlos a tu total medida, para que pagarlos de vuelta no suponga un gran impacto para tu cuenta bancaria.

Suelen caracterizarse, eso sí, por no ofrecer cantidades demasiado elevadas. Lo habitual es solicitar créditos de unos 300 euros aproximados, aunque algunas compañías, como ocurre con Vivus, ofrecen un rango mayor a la hora de hacer la solicitud, permitiendo hasta un total de 800 euros a devolver en un mes aproximadamente. La rapidez es algo que caracteriza al trámite, pero también al plazo de devolución, cuya media suele oscilar entre 1 y 2 meses desde que se ingresa el dinero.

Muchas entidades, además, conscientes de los problemas por ingresar en índices de morosidad a través de listas como la de ASNEF, se comprometen a ofrecer dinero también a las personas que figuran en estos registros. En estos casos, elevan mínimamente los requisitos de solicitud, indicando la necesidad de aportar algún tipo de documento que garantice un flujo de dinero constante y la posibilidad de pagar el crédito a solicitar; pero mantienen el resto del proceso idéntico al resto. De hecho, con aportar una nómina o cualquier otro justificante similar es más que suficiente.

En base a esto último, se puede sacar como conclusión que los créditos rápidos también pueden caracterizarse por ser más flexibles que el resto, y es cierto. De hecho, gozan de prórrogas adicionales en caso de que el consumidor no pueda asumir el pago en el plazo estimado. Se otorga un tiempo extra con el que se da el margen suficiente para devolver el dinero sin mayores complicaciones.

Por cómodos, por fáciles de pedir, por rápidos y por ofrecer soluciones en caso de no poder pagarlos; hay muchas razones para pensar en los préstamos rápidos online como la mejor solución de cara a afrontar pagos urgentes e inesperados. Los problemas por esas averías sorpresa pueden quedar totalmente en el olvido gracias a estos productos por los que cada vez apuestan más entidades financieras. Es más, si eres de los que los necesitan, tan solo tienes que lanzarte a por ellos y, en unos pocos minutos, ya tendrás el dinero en tu cuenta listo para solventar esa urgencia.

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