Opinión

Pagafantas equidistantes que minimizan el daño fascista, equilibristas del poder

19 de julio de 2018

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Pagafantas equidistantes que minimizan el daño fascista, equilibristas del poder

El pagafantismo equidistante entre lo que hicieron los fascistas y lo que sufren los demócratas tiene un gran representante, Juan Marín, ese hombre. El experto en política ha hecho un nuevo ejercicio de equilibrismo ridículo para arañar votos en su deriva ultra.

Preguntado sobre el unboxing fascista de Franco y Queipo, el máximo apoyo del susanato ha vuelto a ser tibio. “Ni son unos buenos ni otros malos” ha dicho el líder de masas.

Este personaje, que lleva en política una eternidad en varios partidos, ha sido el felpudo de la organización PSOE-A y de su lideresa tras darle el rico poder de nuevo a cambio de nada. No se ha regenerado nada Andalucía, ni siquiera Canal Sur, nada. Apesta más aún todo. Huele a tarjetazo black en puticlubs.

Eso sí, los ricos van a pagar menos al heredar gracias al mayordomo de la Faraona. Se han reído en su cara los sociolistos susánidas. También se rió M. Rajoy, el mentor y aliado por cierto de la ‘Ángela Channing del Sur’, del maniquí que lidera la formación naranja.

Estos son suaves, suavitos, pero esconden esos principios deformados, tan cambiantes, tan oscuros. Groucho Marx dijo: “Estos son mis principios, si no le gustan… tengo otros”. Por lo menos él era un cómico y un genio, pero vosotros dais pena, pena negra.

Anda que sois un ejemplo. Iros a tomar el fresco con vuestra equidistancia. Pagadle una fanta a la familia Franco y otra a la de Queipo que para eso es lo único que valéis. Sabéis mucho de ser amiguitos de los que regentan el poder 40 años. Los susánidas se han desternillado con vuestra ‘convidá’ de más años de vidorra y enchufismo. Os habéis lucido.

Cambiando de tema… o no. A veces pienso en estos líderes de pacotilla, esa inteligencia hecha carne, esos esperpentos que se miran en sus espejos deformantes, no llegáis ni a ‘Valleinclanescos’.

Miro esas caras y me pregunto ¿De dónde saldrán? ¿Realmente cada mañana se animan a seguir adelante con su mascarada? Solo os animan esos periodistas tan mercenarios que os dan vidilla y por supuesto los esbirros inútiles que esperan su carguito. Pero ¿Y vosotros? ¿De dónde viene todo ese cemento armado?

Menudos monigotes con rostros de acero me plantan delante para que me representen. Ahora dirán que yo los necesito como andaluz y debo votarles en otoño, para solucionar mi puta vida. ¿Debo confiar en esto mosquitos del agua pútrida de la indigencia? ¿En esta alianza entre pagafantas y forajidos, en esa fusión indigesta que controla el poder? ¿En ellos?

Espero que la gente despierte una vez tras ochenta años de regímenes de los listos y os mande lejos.
Al menos a la cola del paro, para que sepáis como aprieta la vida, un tiempito, hasta que vuestras organizaciones os coloquen en algún lugar oscuro y bienpagao, de esos que os gusta tanto.