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La Hungría del ultranacionalista Viktor Orban no da de comer a los refugiados

La Hungría del ultranacionalista Viktor Orban no da de comer a los refugiados

Publicado: 23 de agosto de 2018 09:06 (GTM+2)

Viktor Orban y Angela Merkel

Viktor Orban y Angela Merkel

El Gobierno húngaro, presidido por el ultranacionalista Viktor Orban ha decidido dejar pasar hambre a los refugiados mientras esperan una decisión definitiva sobre su asilo para que huyan de su país.

Los defensores de derechos humanos han denunciado esta medida como “inhumana” y la han llevado a los tribunales europeos.

“Es una práctica inhumana y absolutamente ilegítima", afirma András Léderer, uno de los miembros destacados de la ONG Comité de Helsinki Húngaro que ha denunciado varios casos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

A pesar de que la este tribunal ha reaccionado siempre con sentencias "inmediatas y provisionales" que obligan al Gobierno húngaro a dar de comer a los afectados, no parece parar la estrategia inhumana que impulsan las autoridades húngaras.

“Es completamente escandaloso y absurdo que la gente tenga que recurrir a los tribunales para obtener una rebanada de pan” ha declarado en un comunicado la investigadora de la ONG Human Rights Watch (HRW), Lydia Gall.

El propio Léderer denunció que una mujer afgana que está en la “zona de tránsito” no recibe alimentación desde el pasado martes.

“Hubo dos hermanos sirios que habían huido de la guerra en su país y que pasaron cinco días sin comer", agregó el activista que llevó ante el TEDH la situación de ocho aspirantes a asilo a los que no se les estaba dando de comer y que consiguió que se les alimentara tras las sentencias del alto tribunal europeo.

Más de 120 personas esperan a que se resuelvan sus trámites en las zonas de tránsito de Rözsky y Tompa situadas en la frontera con Serbia aunque según afirma Léderer no se descarta que haya más casos similares en otros enclaves.

La falta de alimentación no afecta a menores de edad y sus madres según informa el portal Index, algo que utiliza el Gobierno húngaro como un logro.

Como hecho significativo, el pastor metodista Gábor Iványi quiso llevar el pasado lunes paquetes con pescado en lata, frutas y otros alimentos a las zonas de tránsito, pero las autoridades le negaron el paso.

Tras esto el clérigo afirmó en 168ora.hu : “El Gobierno hace pasar hambre a los refugiados para convencerlos de que abandonen el país. (…) Es un asunto de humanidad. No es una tarea tan difícil dar de comer a la gente que no tiene" recordando que hasta en las cárceles se puede comprar comida si se tiene dinero.

Hungría es todavía miembro de la Unión Europea, organización que ha girado en su conjunto hacia una política de rechazo a la inmigración y al neoliberalismo olvidando el expolio sistemático de recursos en países del tercer mundo y las guerras fomentadas para dicho expolio por, curiosamente, países del primer mundo.