Chuchana Lannister y Juan Peluquín acuerdan ir a la guerra para seguir saqueando

Juego de Mustios. Capítulo XVIII. De como el PCHUCHA y el clan naranja de los PAGAFANTAS simulan pelearse para continuar el robo a los tiesos de Avecrenia del Sur

Chuchana Lannister enseñaba a robar a un auditorio repleto de inútiles del PCHUCHA, el clan mayoritario que reinaba en Tiesaduría, Avecrenia del Sur.

Ante ella tenía a un pobre campesino al que iba a desplumar en público para deleite de sus cachorros.

– Te acercas con una sonrisa enorme al canijo como si lo conocieras de toda la vida y le das un abrazo para que lo vea todo el mundo lo buena que eres. Deslizas la mano hacia abajo y le trincas la cartera. Mientras le miras a los ojos sin dejar de sonreír le vas quitando los billetes detrás de su nuca. Si tiene fotos de su familia las tiras. Luego le giras levemente el cuello y le das una parte de la pasta al representante del medio de comunicación para que calle. Fácil.

Mientras el tieso caía al suelo, la Dama Negra abrió los brazos y se acercó al borde del escenario. El auditorio se puso en pie a aplaudir enfervorecido ante tal demostración de desplume.

Mario Chisme Hez, Ber Ónika EREs (máxima mediocridad del PCHUCHA y pequeña bruja) y Jon Conejo (Alias ‘laferiainterminable’) aplaudían enloquecidos con la boca y ojos muy abiertos. Junto a ellos estaban Mariano de Isengard y Jordi I de Pujolia que asintieron satisfechos ante la demostración de su discípula. Mario Chisme Hez no se pudo contener, subió al estrado y comenzó a gritar como loco:

– ¡¡¡Chuchana es Tiesaduría y Tiesaduría es Chuchana!!!

Entonces la audiencia comenzó a aullar al unísono ¡Jai, Chuchana! ¡Jai, Chuchana!

Ella levanto el brazo y se hizo el silencio. De su negro manto salieron cuervos, murciélagos, sierpes y ratas que se escondieron en los rincones oscuros de la gran sala iluminada con cirios negros.

Entonces unos lumbreras, la guardia pretoriana, trajeron a un hombre vestido con un mono naranja al que tenían encadenado. Era Juan Peluquín, líder de los pagafantas, el clan aliado del PCHUCHA durante los últimos tres años.

El rico Mario Chisme Hez lo tiró al suelo y él se arrodilló para besar los anillos negros de sapos y culebras de la mano de la faraona, Chuchana Lannister.

Juan Peluquín se acercó un poco más a su dueña y balbuceó:

– Está todo hecho como ordenaste. Habrá guerra.

Entonces ella le metió un sopapo que lo lanzó con la lengua fuera a tres metros de allí, descalabrado. Miró a la audiencia y dijo:

Mis queridos lumbreras. El plan se ha cumplido. Mañana habrá guerra.

Los inútiles que poblaban el salón comenzaron a levantar velas negras gritando ¡Guerra! ¡Guerra! ¡Guerra!

Fuera del auditorio, en la noche cerrada, unos campesinos vieron los resplandores flamígeros y oyeron los vítores que salían del Palacio Oscuro de San Muermo. Asustados huyeron al monte llevando sus raídos hatillos consigo y sus familias. Chuchana y sus Lumbreras salían de nuevo de caza, el saqueo se reanudaba.

(continuará)

Capítulo anterior de la Saga Juego de Mustios:

Capítulo XVII. Chuchana Lannister es cercada en el Palacio de San Muermo por Pinimán

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