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El resurgir del cigarrillo electrónico

El resurgir del cigarrillo electrónico

Publicado: 31 de octubre de 2018 17:12 (GTM+2)

El cigarrillo electrónico es un producto del que se lleva hablando años, tuvo su auge allá por los años 2013 y 2014, cuando apareció con fuerza en el mercado y muchos españoles todavía añoraban la legislación previa a la ley anti-tabaco, que había imposibilitado de algún modo practicar su hábito en muchos espacios públicos y cerrados.

Por tanto, una de las ventajas de vapear con respecto a fumar es que los que practican este hábito pueden hacer uso del cigarrillo electrónico en espacios en los que no está permitido fumar.

Tras esos años de auge, el cigarrillo electrónico o vapeador cayó un poco al olvido, pero desde hace unos meses este hábito parece recobrar vida, hasta tal punto de que en Madrid han abierto más de 50 tiendas de este tipo en el último año, tres de ellas son de la empresa Vapo, y más de 300 en el último año en toda España.

¿Cuáles son los componentes de los cigarrillos electrónicos?

Las personas que vapean deben conocer al dedillo cuáles son los componentes de los cigarrillos electrónicos, pues hacen uso de estos vapeadores a diario. Si no queda cuáles son, os ofrecemos un pequeño resumen.

Los componentes más comunes incluyen, una solución líquida, un cartucho, un atomizador (vaporizador) y una fuente de alimentación (batería recargable y un circuito electrónico interno).

El componente principal de los cigarrillos electrónicos es el atomizador, que consta de un elemento de calentamiento responsable de la vaporización del líquido, el claromizador. En la web de Vapo encontramos atomizadores para vapearClaromizadores y todo tipo de productos y componentes relacionados con este hábito.

¿Cuánta gente vapea en España?

Conocer la cifra exacta no es fácil, pero según el Eurobarómetro del año 2017, más de 10 de personas utilizan el cigarrillo electrónico en la Unión Europea, y en España unas 460.000 personas, aproximadamente el 1% de la población.

A diferencia de lo que mucha gente piensa, el cigarrillo electrónico no es una nueva forma de fumar. Al encender un cigarro con el pitillo se produce una combustión que no tiene lugar en los vaporizadores personales, con los que se introduce vapor y nicotina.

Así mismo, vapear es mucho más sano que fumar, pues varios estudios científicos de entidades tan prestigiosas como el Ministerio de Salud Británico y el Real Colegio de Médicos del Reino Unido afirman que vapear es un 95% menos perjudicial que fumar, o lo que es lo mismo, vapear es, como mucho, un 5% de dañino con respecto al tabaco.

En cualquier caso, debemos dejar claro que no es un hábito inocuo, de ahí que haya que practicarlo con moderación y responsabilidad, y nunca permitir que lo hagan menores de edad.

El auge del vapeo se debe, en parte, al impulso de tiendas como Vapo.es, con tres tiendas en la Comunidad de Madrid, y amplia presencia en la red, que promocionan el hábito de vapear pero con responsabilidad.

Un aspecto añadido que permite ver con mejores ojos este producto con respecto al tabaco es que no existe la figura del vapeador pasivo. El vapor que exhala un usuario de cigarrillo electrónico contiene propilenglicol, glicerina, aromas y nicotina, ningún componente cancerígeno derivado de la combustión que se respira con el humo del tabaco. Por esta razón, vapear está permitido en muchos lugares en los que está prohibido fumar.

¿Vapear para dejar de fumar?

Otro de los grandes mitos que circula sobre el uso del cigarrillo electrónico es que no es eficaz si lo que se desea es dejar de fumar. Eso es también falso, pues la evidencia científica avala que el vapeo es una buena herramienta para reducir los daños del tabaquismo.

Aun así, siguen siendo muchos los detractores de este producto, pues en la encuesta del Eurobarómetro mencionada anteriormente, el 55% de los encuestados opinan que el cigarrillo electrónico es igual o más dañino que el tabaco, mientras que el 52% de encuestados piensan que no ayuda a dejar de fumar.

A esta percepción social se enfrenta nuevamente la ciencia, pues un estudio publicado por investigadores de Grecia, Reino Unido y Francia reveló que más de 6 millones de fumadores en la Unión Europea habían dejado de fumar y otros 9 millones habían reducido el consumo de tabaco gracias a los cigarrillos electrónicos.

Aunque todavía es pronto para alcanzar el protagonismo que tuvo el vapeo en 2013, cuando había más de 3.000 tiendas en España, la cifra actual de más de 300 tiendas impulsa a creer en esta forma de negocio, y esa reducción de establecimientos sirve para que únicamente sobrevivan aquellas que realmente ofrecen buenos productos y un buen servicio.

Desde hace unos años se comprueba que la tecnología de los vaporizadores y la profesionalidad de las tiendas especializadas, como Vapo.es, ha mejorado mucho, y es esto justo lo que está haciendo crecer de nuevo esta forma de negocio.