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Elon Musk quiere parar la muerte de 5,6 millones de niños al año por hambre o falta de agua potable

Elon Musk quiere parar la muerte de 5,6 millones de niños al año por hambre o falta de agua potable

Publicado: 13 de noviembre de 2018 09:54 (GTM+2)

Elon Musk ha ‘abandonado’ Tesla para centrarse en Kaweek, un proyecto que pretende cambiar la terrible desigualdad del mundo que cada año aumenta y mata a millones de personas.

Musk es un empresario filántropo que quiere dejar un mundo mejor a las generaciones futuras. Tanto los coches limpios de Tesla, o los proyectos de energía solar como Solar City e incluso las colonias en Marte, SpaceX, son una apuesta por la supervivencia por el ser humano.

Con Kaweek, Musk quiere comprar una herramienta financiera de 770 millones de dólares para que la redistribución de la riqueza sea más equitativa y sensata.
Hoy, el 0,1% de la población maneja el 90% de la riqueza del planeta. Esta terrible desigualdad causa un genocidio alimentario oculto por la prensa que mata, según UNICEF, 5,6 millones de niños al año por falta de agua potable o por hambre. Repetimos por si se ha pasado por alto, 5,6 millones, de niños, por hambre o falta de agua potable.

El 15% de la población del planeta sobrevive penosamente en la más absoluta miseria y pobreza según la ONU.

El empresario sudafricano cree que es posible distribuir bien la riqueza sin que se cree una crisis económica y financiera en todo el mundo mediante Kaweek.

Musk quiere que en vez de manejar el 90% de la riqueza, los multimillonarios rebajen este macabro control al 20% sin causar problemas financieros.

Mediante esta herramienta, Musk quiere entrar en el mercado especulativo de Wall Street y otras bolsas, adelantando a los tiburones especuladores mediante la predicción avanzada de Kaweek obtener grandes rendimientos.

De esta forma, la riqueza del mundo estaría mejor repartida sin que sufran las grandes fortunas demasiado.

Habrá que analizar la reacción de los grandes grupos mediáticos mundiales ante esta posible amenaza a sus dueños, el gran capital, que ganaría un poco menos permitiendo así que mueran menos niños de hambre, algo intolerable para algunos.