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Los movimientos independentistas y otras "tragedias" causadas por noticias falsas en 2018

Los movimientos independentistas y otras "tragedias" causadas por noticias falsas en 2018

Publicado: 29 de diciembre de 2018 19:58 (GTM+2)

David Alandete  en el Parlamento de Reino Unido. Fuente: Youtube.

David Alandete en el Parlamento de Reino Unido. Fuente: Youtube.

Ahora que 2018 llega a su fin toca hacer balance de todo lo que ha sucedido a lo largo de un año en el término "Fake News" ha sido uno de los más comentados. Esta nueva terminología se acuñó para referirse a las noticias que se propagan aprovechando las grandes posibilidades de comunicación que ofrecen las redes sociales en todo el mundo, sin embargo, muchos medios de comunicación tradicionales e incluso políticos de todo el mundo han ampliado su significado y han acabado culpando a estas de todo lo "malo" que ha ocurrido en nuestra sociedad.

Por ejemplo, la anterior dirección del diario El País sostuvo en innumerables artículos que desde Rusia se financió una campaña de noticias falsas para lograr la victoria de Donald Trump, el Brexit, la independencia de Cataluña o el alzamiento de Vox. Sin embargo, cuando el ex director adjunto del periódico más leído de nuestro país, David Alandete, fue citado como testigo en una comisión en el Parlamento Británico tuvo que reconocer que no había ninguna prueba de que existiese relación alguna entre estos cambios sociales y las noticias falsas.

El fenómeno de las noticias falsas está lejos de ser una conspiración de algún Gobierno. Muchas veces, como en este caso, la respuesta a una pregunta suele ser la más sencilla. Los bulos han existido siempre y ahora, con el altavoz de las redes sociales, estos hechos se magnifican. Por tanto culpar a las noticias falsas y no a los políticos y medios de comunicación controlados por las élites del enfado de nuestra sociedad es falaz y ridículo.

Sin embargo, este año 2018, sí que nos han dejado varios casos preocupantes de tragedias ocurridas por culpa de noticias falsas propagadas a través de las redes sociales. Una de ellas ocurrió en la India, donde al menos 32 personas fueron asesinadas a golpes o linchamientos. Sus muertes fueron consecuencia de mensajes falsos a través de WhatsApp que comenzaron a dispersarse en abril. Estos advertían la supuesta presencia de secuestradores de niños en algunas comunidades.

WhatsApp implementó diversas medidas contra las fake news en la nación asiática, como el etiquetado de los mensajes reenviados, limitar a cinco el número de personas a las que un usuario puede reenviar ciertos mensajes, la eliminación del botón “reenvío rápido” en este país y hasta una campaña en la que artistas representaban por las calles escenas de violencia que podían provocar rumores, así como un anuncio de televisión.

Otro trágico caso fue el de las noticias falsas que dispararon los discursos de odio en contra de la población rohinyá en Myanmar difundidos a través de Facebook, la única fuente de información de los casi 14 millones de usuarios de la red social en este país del sudeste asiático.

A principios de noviembre, la plataforma admitió su incapacidad para controlar estos discursos de odio, por lo que creó un equipo de 99 habitantes nativos dedicado específicamente a abordar estos problemas en dicha nación.

En otra zona del mundo, en un pequeño pueblo de México, rumores falsos sobre secuestradores de menores se extendieron a través de WhatsApp, lo que generó que una multitud quemara vivos a dos hombres inocentes.