Opinión

Chuchana Lannister es expulsada del Palacio de San Muermo por los clanes azul y naranja, los suyos

Chuchana Lannister es expulsada del Palacio de San Muermo por los clanes azul y naranja, los suyos

Publicado: 15 de enero de 2019 13:30 (GTM+2)

Chuchana es expulsada por los suyos

Chuchana es expulsada por los suyos

Juego de Mustios Capítulo XXIII. Su Majestad Cateta es traicionada por sus antiguos aliados y tiene que robar hasta los ceniceros de oro del Palacio de San Muermo

Chuchana Lannister robaba nerviosa los grifos de oro de su palacio de San Muermo. Sus antiguos aliados del clan azul y naranja, que lideraban Don Mariano de Isengard y Albert Nosentera, se habían unido a Voch, los seguidores del dictador Frankonstein, el monstruo que ella misma había creado para ganar la guerra.

Sin embargo la Bruja Negra arrancaba ahora a violentos tirones las lujosas cortinas. Las recogían sus esbirros que la seguían alarmados por los salones de su palacio oscuro. Iba como loca, no se lo podía creer. Ella había apoyado a Don Mariano, su jefe, en muchas ocasiones, en muchas guerras. Ella había envenenado a Pédrogorn hijo de Árathorn para darle el poder al Gran Khan de la Corrupción, pero ahora eso no le servía de nada y venían a echarla de su trono.

Juan Peluquín, el Adelantado del clan naranja también le había traicionado, según ella. El que fuera su mayordomo, al que llamaba tonto útil, se había cambiado de bando de nuevo y ahora se unía al ejército ganador.

El PCHUCHA, el clan de Chuchana Lannister, estaba en horas bajas. Otros saqueadores habían tomado el poder en Tiesaduría y ella tendría que guiar a sus fieles a las montañas, a dedicarse a cuidar cabras. Pero muchos Lumbreras, su guardia pretoriana, empezaban a planear apuñalar a la Bruja para quitarle el poder. Ella había acabado con muchos adversarios, sobre todo dentro de su clan, y ahora era débil y por tanto prescindible.

Los Lannister necesitaban líderes terribles, corruptos e implacables para seguir saqueando Tiesaduría, Avecrenia del Sur. Lo habían hecho durante décadas, coreando en sus correrías bandidas su lema: ¡A las Mariscadas! ¡A las Mariscadas! ¡Por el Triunfo de la Corrupción!

Chuchana sabía que sus Lumbreras irían a por ella, por eso había pedido ayuda a Jordi I de Pujolia y a Don Mariano de Isengard. Necesitaba que la protegieran después de tantos favores mutuos durante años. No había recibido respuesta y estaba inquieta rompiendo cuellos de pollos mientras caminaba, su particular afición.

Había ordenado quemar pergaminos que contenían hechos oscuros pero ella se había guardado unos cuantos, los más peligrosos, para poder extorsionar a futuros líderes de su clan, el PCHUCHA, o a otros clanes enemigos.

Pero ella sabía que los cuchillos ya estaban afilados y que iba incluso a tener que ocultarse simulando trabajar como pastora entre las cabras. Eso le hacía daño, currar, había vivido del cuento toda su vida. De hecho su clan veía mal cualquier labor campesina, ellos eran los elegidos y no la doblaban nunca.

Por eso ella ahora robaba todo el oro y las joyas que encontraba a su paso. Chuchana quería seguir viviendo a lo grande y le quedaban pocas horas antes de que los soldados de los clanes azul y naranja entraran en palacio. Llegó finalmente a su trono y se aferró a él con todas sus fuerzas. Hicieron falta 50 lumbreras para sacarla de allí entre gritos, amenazas, insultos y sopapos. Murieron la mitad de sus esbirros pero lograron arrastrarla a un carromato que la sacó por la puerta de atrás rumbo a las peñas.

Entre el tomillo y la jara, las cabras miraban preocupadas la escena. Aquella Bruja desquiciada se acercaba a ellas dando alaridos e invocando a no sé qué demonios. Las cabras habían tenido amos duros, pero la que venía con aquellos dientes de acero y ojos desorbitados no parecía muy amiga de nada, ni siquiera de un animal, de un cabrito, pintaba feo.

(continuará)

Capítulo anterior de la Saga Juego de Mustios:

Capítulo 22. Chuchana Lannister crea a Frankonstein, líder de VOCH y momia del dictador