Caverna Mediática

Críticas a la periodista de RTVE Raquel Martínez por decir gilipolleces en Twitter

Críticas a la periodista de RTVE Raquel Martínez por decir gilipolleces en Twitter

Publicado: 2 de marzo de 2019 16:16 (GTM+2)

Los científicos han demostrado en numerosas ocasiones que el rastro blanco que en ocasiones dejan los aviones a su paso consisten sencillamente en estelas de condensación que no son perjudiciales. Sin embargo, algunos amantes de las teorías de la conspiración sostienen (sin pruebas ni base científica alguna), que estas líneas son formadas por productos químicos que sueltan los aviones, y que estas sustancias podrían perjudicar la salud humana.

Pese a que, como decimos, la comunidad científica ha demostrado ya en muchas ocasiones que esta teoría no tiene sentido alguno, algunas personas como la periodista de RTVE Raquel Martínez todavía se empeñan en decir lo contrario. La presentadora, actualmente en el canal 24 horas durante los fines de semana, publicó este viernes un tuit con una foto de dos estelas de condensación al que acompañaba el siguiente texto: "La primera es inocua, corta y desaparece. La segunda tarda más, es larga y afecta a tu salud. A mí me llamarán conspiracionista, pero a ti te dirán que son 'nubes de condensación", y acompañó la publicación con la etiqueta 'geopolítica'.

Según los científicos, si las estelas consistieran en compuestos metálicos dispersados desde aviones, para obtener una estela de las dimensiones de las estelas persistentes, haría falta dispersar una cantidad tal de material cuyo peso ningún avión sería capaz de transportar

Las estelas en sí, son simples nubes de hielo, que no pueden envenenarnos, como temen algunos, sin embargo, el impacto de la aviación en la naturaleza es complejo, pero indudable, y no debemos minusvalorar sus consecuencias en el futuro del planeta.

Con estelas o sin estelas, las emisiones de los aviones son en sí una fuente de gases de efecto invernadero y de partículas contaminantes que no se puede ni mucho menos despreciar.

Lógicamente, que una periodista que además pagamos con el dinero de nuestros impuestos, dado que trabaja para la televisión pública, diga estas gilipolleces en Twitter provocó la airada reacción de numerosos usuarios: