Caverna Mediática

¿Sabremos algún día los nombres de los periodistas y directores de medios a sueldo del IBEX?

¿Sabremos algún día los nombres de los periodistas y directores de medios a sueldo del IBEX?

Publicado: 1 de abril de 2019 11:48 (GTM+2)

Ana Pastor y Pablo Iglesias

Ana Pastor y Pablo Iglesias

El exdirector de EL MUNDO, David Jiménez ha detallado en su libro ‘El Director’ parte de la corrupción que hay en los medios de comunicación, la que menos se habla en la prensa y la que más afecta a la Democracia.

El periodista narra entre muchas otras cosas como César Alierta, presidente de Telefónica, tenía a sueldo a 80 periodistas. Es decir, una sola empresa del IBEX 35, una sola, tenía como esbirros a 80 personas que manipulaban la realidad, ocultaban información y daban alabanzas a determinadas empresas y personas. No se sabe lo que ocurría en el resto del IBEX pero seguro que nadie se quedó quieto y no desaprovechó la poca ética de algunos periodistas y directores de medios. Sí, estos que se dan golpes de pecho y se creen pertenecer a una casta de seres superiores, los periodistas, se vendían por cuatro duros y se tragaban todo rastro de ética periodística.

Jiménez, que denunció haber sido despedido porque no aceptó presiones editoriales, es el primer director de un periódico que se ha acogido a la cláusula de conciencia recogida en la Constitución para proteger la libertad de prensa.

En el avance del libro publicado se narra como mediante viajes, comidas, coches de lujo prestados, regalos varios y demás prebendas, los poderosos tenían comprados a periodistas y directores de medios. No solo grandes empresas, también los políticos controlaban los titulares de los principales medios. El hecho de usar la publicidad institucional como incentivo y a la vez como amenaza, servía para doblegar cualquier ética periodística. Este fenómeno se dio en los grandes medios de comunicación en el periodo en que Atresmedia y Mediaset reinaban y reinan en la televisión privada. Periódicos como La Razón, recibían más publicidad institucional de la que les correspondía. Si un periodista decía algo que no debía dejaba de trabajar en un periódico, una radio o un programa de televisión. Esto ha ocurrido y sigue ocurriendo ahora mismo.

Había una corte de medios que recibían auténticas millonadas de la Junta de Andalucía por ejemplo o de los gobiernos de otras autonomías.

De hecho, Esther Palomera, periodista de El Huffingtonpost reconoció sin despeinarse que la derecha económica y política había organizado a la prensa para dividir a la izquierda. También denunció Pedro Sánchez a Jordi Évole las directrices del IBEX a los medios y recibió muchas críticas de periodistas por cierto, de laSexta los primeros.

Hoy la mayoría de los medios hablan de otras cosas en sus artículos sobre la entrevista que hizo Ana Pastor a Pablo Iglesias donde el secretario general de Podemos dijo frases irónicas como: “Muchas gracias por dejarme terminar. No quería interrumpir sus preguntas con mis respuestas”.

La gravedad de lo que se está hablando es tal que estamos presenciando como organizaciones criminales y mafiosas que crean noticias falsas, extorsionan por no rebelar determinadas cosas, espían, ocultan, manipulan y mienten por unas cuantas monedas de los poderosos.

El escándalo de las ‘fake news’ contra Pablo Iglesias o la influencia de determinadas cadenas para hacer subir un partido como VOX o quitar audiencia a otro es un claro ejemplo de que la Libertad de Prensa está entredicho y la verdad está amenazada seriamente.

Digital Sevilla, cuando llevábamos pocos meses de existencia y no ganábamos ni 300 euros cada uno, fue puesto en la diana en una portada de EL PAÍS cuando David Alandete era director adjunto del mismo. En aquella época llevábamos la contraria a su retahíla de artículos de que poco menos Putin había matado a Manolete y contábamos otra versión de lo que ocurría en Siria contraria a lo que laSexta u otros medios contaban. Hoy Alandete trabaja en un ente de la OTAN, la casualidad.

Hoy no habrá un especial de Al Rojo Vivo para analizar la corrupción de los medios. Tampoco Ana Rosa detallará sobre la presión de los poderosos que hubo para que PSOE y Podemos no formaran gobierno y el apoyo mediático al ‘golpe susánida’ contra Pedro Sánchez.

Algunos optarán por callarse y no denunciar a los esbirros del poder en los medios. Otros hablarán de cualquier chuminá para no tratar el tema. La verdad es la última barrera ante la ambición asesina de algunos pero hoy en día esa muro ha caído. La propia Ana Pastor reconoció en laSexta anoche estas presiones pero curiosamente no quiso ahondar más en el tema ni dar detalles de nombres y qué tipo de presiones.

@AsturCelta, como otros muchos usuarios, lo denunció en Twitter:

Que la banca y las multinacionales controlan los medios es algo que ocurre aquí, en Europa, en EEUU y en otras partes del mundo.

Es cierto que las evidentes relaciones entre el poder y el periodismo han hecho que muchos se hayan convertido en mercenarios del Gran Capital, del ultraliberalismo y del imperialismo. Debería investigarse si algunos próceres de la prensa deberían ir a la cárcel por contar mentiras a sabiendas.

Y si no, como absurda compensación, al menos debería haber un formato televisivo en que los “periodistas” se insulten y digan unos a otros para quién trabajan, quienes son sus amos y les pagan a escondidas y cuánto ganan sus medios por publicidad institucional y por qué. Este circo mediático clarificador se podría llamar, para seguir con el clásico, “Más trilerismo".