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Guantes para la mujer, un complemento de moda elegante y funcional

Guantes para la mujer, un complemento de moda elegante y funcional

Publicado: 16 de abril de 2019 14:42 (GTM+2)

El guante ha sido a lo largo de la historia un complemento de moda utilizado más como un complemento de carácter estético que con una finalidad práctica. En la actualidad, usar guantes persigue esa idea de combinar estas dos variantes: el carácter funcional y protector de las manos, y el apartado puramente estético.

Si acudimos a su origen, no existe unanimidad sobre el origen de esta prenda, que para ser considerada como tal debe cubrir y proteger la mano. Algunos le atribuyen un origen laboral, para proteger las manos del frío y de riesgos como cortes  accidentes mientras que otros expertos lo consideran únicamente un mero ornamento y complemento del vestuario.

Antes de la llegada de los guantes lo que había eran manoplas, de modo que solo empezaron a utilizarse guantes con dedos separados a partir del siglo XII. A lo largo de la historia, esta prenda se ha utilizado para vestir y trabajar, pero también como elemento distintivo.

Durante la Edad Media usar guantes era símbolo de nobleza, en el siglo XIX dar con el guante en la cara o lanzarlo era una forma de retar a otra persona, de modo que si no aceptaba, veía comprometido su honor. Esta práctica era solo llevada a cabo por caballeros, es decir, por hombres.

La evolución de los guantes

En la actualidad, y como proceso de la evolución, en el mercado encontramos guantes de piel y textiles. Los guantes para uso diario son los más utilizados mientras que aquellos que tienen una mera finalidad ornamental apenas se utilizan.

Atendiendo al diccionario de la RAE, un guante es una “prenda para cubrir la mano, que se hace, por lo común, de piel, tela o tejido de punto, y tiene una funda para cada dedo”. De este modo, los guantes pueden servir tanto de prenda de abrigo o bien como complementos de vestuario o uniforme.

Llegamos así a El Guante de Artesano. Esta empresa, especializada en guantes de piel mujer cuenta con diferentes colecciones de guantes de mujer. Todos ellos son guantes de piel, en concreto piel de cordero, que se conforma como un material natural extraordinario con propiedades protectoras y aislantes. Así mismo, esta empresa trabaja también con otros materiales y acabados como el ante o las pieles de napa y tannée.

En esta idea de que los guantes pueden ser tanto una prenda de abrigo como un complemento de vestuario o uniforme con El Guante Artesano podemos establecer también una comparativa, los guantes de fiesta son aquellas prendas que se dedican especialmente para ocasiones especiales mientras que los guantes de vestir son aquellos pensados más para usar en el día a día, de modo que es importante que protejan bien del frío.

¿Cuál es el protocolo de uso con esta prenda?

El protocolo, esa disciplina que estudia el comportamiento de las personas en reuniones sociales obliga a retirarse los guantes durante los saludos, al menos en el caso de los hombres. Las mujeres pueden optar por retirarse los guantes o mantener las manos enguantadas, si bien siempre es más elegante hacer el saludo sin enguantar. No obstante, en estas situaciones existen excepciones, como cuando se visten guantes largos. Un aspecto curioso de los guantes largos, como ocurre con los vestidos, se van alargando a medida que avanza el día.

El protocolo de los guantes es similar al uso del sombrero, lo que significa que es correcto y educado quitarse los guantes antes de entrar a una iglesia o un templo, antes de entrar a una vivienda a la que se va de visita, antes de entrar en un espectáculo y otros espacios al interior.

Es evidente que no se debe comer con guantes puestos, y no solo por la poca comodidad, ni tampoco bailar. Si una mujer permanece con los guantes puestos, no se debe besar la mano ni hacer el saludo de besamanos.

Y al igual que ocurre con otros complementos, los guantes deben combinar bien con el vestuario y ser acordes a la época del año en que visten. Los guantes de piel de vestir, los que tienen un carácter más casual y menos de fiesta, suelen ser prendas funcionales que se pueden usar durante buena parte del año, salvo en verano, por las altas temperaturas.