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Los 37 decapitados por la dictadura saudí fueron torturados en la cárcel hasta conseguir su confesión

Los 37 decapitados por la dictadura saudí fueron torturados en la cárcel hasta conseguir su confesión

Publicado: 29 de abril de 2019 11:08 (GTM+2)

Ejecución en Arabia Saudí

Ejecución en Arabia Saudí

Un documento ha destapado que los 37 disidentes decapitados por la dictadura saudí habían sido torturados en las cárceles hasta conseguir la confesión.

La cadena estadounidense CNN ha divulgado los documentos del juicio y ponen de manifiesto que gran parte de los ejecutados dijeron que eran totalmente inocentes y que sus confesiones habían sido redactadas por sus torturadores en prisión.

Arabia Saudita anunció el martes pasado que 37 hombres, la mayoría activistas chiíes, habían sido ejecutados acusados de “terrorismo”, incluidos tres que eran menores cuando la dictadura dijo que habían cometido sus “crímenes”. Uno de los acusados fue crucificado tras su ejecución y exhibido como advertencia a otros.

Los documentos destapados reflejan que, lejos de reconocer sus confesiones, algunos de los hombres dijeron repetidamente a los jueces que las admisiones de culpabilidad eran falsas. En algunos casos, los sospechosos apuntaron que solo habían proporcionado sus huellas digitales para firmar las confesiones que, según reiteraban, habían sido escritas por sus torturadores.

Munir al-Adam, uno de los acusados, dijo desesperado durante el juicio: “Esas no son mis palabras”. “No escribí una carta. Esta es una difamación escrita por el interrogador con su propia mano” declaró ante el tribunal antes de ser eliminado.

El joven de 27 años, que era parcialmente ciego y sordo, ha sido uno de los hombres decapitados por el país aliado en la zona de EEUU, Reino Unido e Israel.

Desde 2016 Arabia Saudí no realizaba una decapitación tan masiva. En aquel año mató a 47 personas en un solo día, incluyendo al clérigo chií el sheij Nimr Baqer al-Nimr.

Michelle Bachelet, la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, condenó el miércoles pasado las “impactantes” ejecuciones en Arabia Saudí. Bachelet solo llegó a condenar la bárbara actuación, porque a su juicio, no había motivos para impulsar una acción concreta en contra de Riad.

Estas ejecuciones no han abierto las noticias de las principales cadenas de televisión en España ni han centrado tertulias políticas sobre posibles medidas contra la dictadura saudí por violar de nuevo los Derechos Humanos.

Varias ONGs y organizaciones pro derechos humanos como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) han denunciado en reiteradas ocasiones el aumento exponencial de la represión, el arresto y la encarcelación por el régimen saudí de activistas a los que, además, se somete a brutales torturas, agresiones sexuales incluidas.

Reprieve, asociación contra la pena de muerte con sede en el Reino Unido, comunicó en 2018 que la tasa de ejecuciones de la dictadura saudí se había duplicado desde el nombramiento de Muhamad bin Salman Al Saud como príncipe heredero en 2017.