Opinión

Tras la mierda de celebrar Eurovisión en Israel ¿Debería volver el festival iberoamericano de la canción?

Tras la mierda de celebrar Eurovisión en Israel ¿Debería volver el festival iberoamericano de la canción?

Publicado: 20 de mayo de 2019 17:37 (GTM+2)

Rosalía

Rosalía

Recuerdo bajar al parque a pegar patadas a un balón roto con mis botines La Tórtola a principios de aquellos años ochenta y comentar con mis amigos quién había ganado Eurovisión o incluso la OTI, Festival de la Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica de la Canción. Entonces era algo importante para nosotros, criados con una o dos cadenas de televisión. Hacíamos cabañas ... jejeje.

El fin de Eurovisión es crear vínculos culturales entre países diferentes, aunque parece que estos vínculos deben ser muy horteras, todo lo hortera que sea posible, y en inglés mayoritariamente.

Para colmo, este año se ha celebrado en un país que machaca seres humanos matando además niños, con lo cual la mierda de Eurovisión ha llegado a lo más alto. Hace muchos años que no lo veo pero está claro que es otra herramienta política de los de siempre tras darle su celebración a Israel.

Aznar, ese hombre, quitó el festival iberoamericano de TVE, cadena pública, y puso otros programas horteras, Norma Duval y compañía…

EEUU y otros países de la OTAN no quieren oír hablar de los vínculos entre países hispanoamericanos y mucho menos de que pudieran formar una institución como la Unión Europea que les convertiría en más poderosos e independientes.

Es cierto que la OTI era otro festival hortera pero ahora, que la economía se basa en vínculos, un o una cantante podría tener éxito en toda Iberoamérica sin tener que ser un esclavo de una productora de televisión y ahorrándose filtros y demás controles.

Habría que hacerlo mucho mejor, más atractivo para el espectador, pero podría tener éxito si se hace bien. La música, en sus muy diferentes estilos y en especial los que son propiamente de estos países, podría abrirse camino en toda Iberoamérica. Deberían estar incluidas todas las lenguas, como el catalán, el euskera, lenguas quechuas, Náhuatl... etc, que además del castellano o el portugués, se hablan en cada país, eliminando por supuesto el inglés, que ya nos vale.

Los vínculos culturales después de 300 años de pasado común en la mayoría de estos países podrían potenciarse y ser una reivindicación de pueblos y lenguas hermanas, que fueron usadas mientras estuvimos juntos.

La enorme variedad musical del mundo iberoamericano tendría un escaparate, incluyendo a todas y cada una de las culturas que dentro perviven, siendo así una herramienta que potenciaría nuestra cultura común.

Le jodería además a algunos anglosajones poderosos de la OTAN porque verían como los países iberoamericanos siguen compartiendo cultura y proyectos, les pondría muy nerviosos porque quizás a alguien se le ocurriría de una puñetera vez crear una unión política entre países hispanoamericanos que podrían quitar la bota yanki de su cuello.

Filipinas estaría por supuesto, aunque EEUU intente lo contrario, países de todo el mundo podrían ser invitados a este festival ya que algunos de ellos, como China, Japón, India o Italia compartieron vínculos en aquella época con Hispanomérica.

La música es un lenguaje que todo el mundo entiende, los latinos lo sabemos bien. Nada más que por poner tensos a Donald Trump y Theresa May viendo a Rosalía inaugurar el festival, estaría muy divertido.