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Rusia, a las puertas de una revolución por la detención del periodista Iván Golunov

Rusia, a las puertas de una revolución por la detención del periodista Iván Golunov

Publicado: 10 de junio de 2019 20:07 (GTM+2)

La detención el pasado jueves del periodista Iván Golunov en el centro de Moscú ha desatado una cascada de reacciones en la sociedad rusa. El reportero se ganó un nombre en Rusia publicando artículos de investigación sobre la corrupción en el Ayuntamiento de la capital.

La pasada navidad, por ejemplo, publicaba una investigación en la que detalló cómo el consistorio infló cinco veces el precio de la concesión de los servicios de alumbrado navideño.

Ahora, cuando investigaba un caso de corrupción en el que supuestamente estaría implicado la mano derecha del alcalde y varios funcionarios importantes, que cobrarían comisiones por parte de empresas relacionadas con servicios funerarios, ha sido detenido bajo la acusación de tráfico de drogas.

Y efectivamente el periodista llevaba consigo cocaína y mefedrona (una droga sintética) cuando fue detenido, pero Golunov ha sostenido en todo momento que esas drogas fueron colocadas por otra persona para incriminarle y que está siendo perseguido por su trabajo periodístico.

Además, las sospechas sobre un montaje crecieron cuando la Policía retiró unas fotos que había publicado previamente con las que pretendía probar esta acusación. En las fotos se mostraba el supuesto apartamento del detenido, convertido en un auténtico laboratorio de drogas.

Sin embargo, más tarde la propia policía reconoció que las fotos que publicó no pertenecían a su apartamento y correspondían a otra investigación policial.

Además, el detenido ha denunciado que durante su detención se han incumplido numerosas leyes procesales. Y su defensa alertó de que Golunov fue torturado durante el interrogatorio posterior, afirmando como prueba que las autoridades tuvieron que trasladarlo a un hospital con numerosas heridas en todo su cuerpo.

Para colmo, todos los análisis y pruebas forenses han demostrado que el periodista ni consumió ni estuvo siquiera en contacto con sustancias ilegales.

Todo este caso ha desatado una ola de indignación en la sociedad rusa, incluso tres periódicos importantes se han puesto de acuerdo para sacar la misma portada, mostrando el lema "“Soy/somos Iván Golunov”.

Esta circunstancia es inédita en el gremio periodístico ruso, y además de la portada los tres diarios incluyen un artículo donde defienden que las pruebas presentadas contra su compañero “no son convincentes y las circunstancias de la detención suscitan dudas sobre la legalidad con la que se llevaron a cabo las acciones judiciales”. Y exigen una investigación sobre la actuación policial.

Por su parte, el Kremlin se ha limitado a decir que sigue "muy atentamente" la evolución de los acontecimientos en torno al periodista, que publica la mayoría de sus artículos en el periódico digital Meduza, con sede en Riga (Letonia). Dimitri Peskov, portavoz del presidente Putin, señaló este lunes que la presidencia no puede comentar un caso que “debe merecer toda la atención de la Fiscalía y de otros servicios”.

Sin embargo, este caso copa la atención de la sociedad civil rusa en redes sociales y medios de comunicación y ya se han convocado numerosas protestas para el próximo miércoles, coincidiendo con el Día de Rusia.