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Tareas domésticas que ya no dominamos: la costura

Tareas domésticas que ya no dominamos: la costura

Publicado: 24 de septiembre de 2019 11:49 (GTM+2)

Los millennials y las nuevas generaciones son nativos digitales que conocen a la perfección las nuevas tecnologías. No dejan de ser frutos de su generación. La vida moderna nos acerca a los que tenemos lejos pero nos aleja de los que tenemos cerca.

No se trata de que la vida moderna nos haga ser más estúpidos, sino que vamos adaptando nuestro conocimiento y nuestras capacidades a las necesidades propias de nuestro tiempo.

Es cierto que somos mucho más dependientes de la tecnología, pero no menos capaces de hacer lo que nos propongamos. Una buena muestra de ello son los tutoriales en internet. No sabemos coser, pero podemos aprender rápidamente si acudimos a un tutorial en Youtube.

¿Qué necesidad hay de aprender un conocimiento práctico de tareas comunes cuando, gracias a la tecnología, no vamos a tener que echar mano de esas capacidades aprendidas?

Ser un manitas en casa ayuda a ahorrar dinero

Un manitas, o una manitas, es la persona que está habituada a arreglar o reparar accesorios o elementos domésticos. Hablamos por ejemplo de un enchufe estropeado, una persiana rota, cambiar una bombilla o un grifo suelto.

Todas estas son pequeñas averías que antes o después ocurren en casa y cuya magnitud no es suficientemente grande como para contratar un profesional para solucionar estos problemas. Para solucionar este tipo de averías, tener un manitas siempre en casa siempre ayuda.

La costura, aunque no es una actividad que se asocia de manera directa a los manitas, es otro de esos viejos saberes que se están perdiendo. El ser humano practica la costura desde hace decenas de miles de años y en todo este tiempo ha ido evolucionando muchísimo.

En la actualidad, la costura es una actividad que se practica tanto de forma profesional como doméstica. Y aunque cada vez son menos los hogares en los que habita una persona con nociones de costura, todavía existe mucha afición a esta actividad, aunque sea a base de tutoriales en Youtube y no a partir de cursos de corte y confección.

¿Cómo aprender a coser?

Aprender a coser, especialmente en aquellas personas que ni siquiera saben coser un botón, parece una tarea difícil. Sin embargo, iniciarse en esta práctica no es tan difícil, sino que lo que se necesita es motivación, dedicación, rigor y trabajo.

Cuando se empieza en la costura, antes de adquirir una máquina hay que familiarizarse con los componentes y su funcionamiento básico. Las máquinas son el elemento más importante. En el portal maquinasdecoserpro.com encontramos un conjunto top máquinas de coser económicas, pues no siempre es necesario realizar una gran inversión para conseguir un buen equipamiento.

En este portal se pueden descubrir también máquinas overlock, es decir, máquinas remalladoras que cosen varios hilos de una sola pasada, cortando el sobrante y creando una malla sobre la costura, mejorando así el acabado.

Las overlock ofrecen velocidades de hasta 1.300 o 1.500 puntadas por minuto mientras que en las máquinas de coser domésticas solo se alcanzan como máximo las 750 puntadas por minuto.

¿Son mejores las overlock o las máquinas de coser tradicionales?

No se puede hablar de que una máquina overlock sea mejor que una máquina de coser tradicional, pero tampoco lo contrario. Para iniciarse en la costura es imprescindible una máquina de coser.

Una vez se adquiere cierta experiencia es cuando llega el momento de comprar una overlock para incrementar las funciones. El uso es otro de los motivos que permite escoger entre una máquina tradicional o una overlock.

Las overlock ofrecen costuras más estables y duraderas, un acabado más profesional. Sus funciones son más variadas, cose de manera más rápida y utiliza entre uno y cinco hilos.

A pesar de todo esto, muchos aficionados a la costura siguen prefiriendo las máquinas tradicionales o bien, combinar la máquina de coser de siempre con una remalladora.

¿Cómo escoger una nueva máquina de coser?

Elegir una máquina de coser nueva depende de muchos factores: el precio, la marca, el tipo de costura… Con respecto al tipo de costura ya hemos hablado bastante: máquinas tradicionales o remalladoras.

La horquilla de precios es siemper un factor determinante. Los precios de estas máquinas pueden ir desde los 100 hasta los 1.000 euros, para adquirir máquinas de una calidad media o alta.

En la fase de iniciación, mucha gente opta por comprar modelos que se mueven entre los 60 y los 100 euros, pero con cierta experiencia es más aconsejable mirar la franja de máquinas que van de los 200 a los 500 euros.

Con respecto a las marcas, Singer siempre ha sido una marca muy bien valorada por los usuarios, tanto por su antigüedad com por la calidad de sus productos. No obstante, hay otros nombres que ayudan a salirse de los márgenes y explorar más alternativas.

Alfa, Brother, Pfaff, Bernina, Toyoya o Janome son, como Singer, otras marcas muy consolidadas en este mercado.