Tecnología

El valor de un call center para una empresa

El valor de un call center para una empresa

Publicado: 30 de noviembre de 2019 01:21 (GTM+2)

Cuando se alcanza cierto nivel de trabajo en una empresa, ya sea por el aumento en la cantidad de clientes o porque la producción del servicio está aumentando mucho, la mayoría de empresas entran en una montaña rusa de situaciones.

Para los empresarios menos experimentados, esto puede ser comprendido como que nuestra empresa ha ‘’tocado techo’’, por así decirlo. Sin embargo, nada podría estar más lejos de la realidad.

Lo que realmente está sucediendo es que la empresa ha crecido más de lo esperado. No entra nueva clientela porque la que hay ya ha sido explotada, y si la producción nueva no encuentra salida es porque hay alguna clase de bloqueo en el proceso de ventas.

La solución a esto no es nueva, pues lleva existiendo desde los años sesenta, con la creación por parte de la empresa Ford del primer call center, cuando su clientela se volvió demasiado amplia y dispersa como para ser manejada mediante medios tradicionales.

A continuación profundizaremos en el tema de los centros de telemarketing, una práctica que ha traído beneficios y el crecimiento de la clientela a partes iguales en muchísimos casos a lo largo del mundo. También procederemos a desmentir algunas de las falsas creencias asociadas al telemarketing y a los centros de llamadas.

 

Trabajar bajo un mismo plan

En la mayoría de empresas, los centros de llamadas no son una parte íntegra de la empresa, tomando más el papel como un servicio contratado. Empresas de telemarketing como Aisling, localizada en Vigo, pueden dedicarse a lo que nosotros les pidamos, ya sea a hacer encuestas telefónicas entre los clientes de nuestra base de datos, o intentar vender un producto o servicio por teléfono.

Esta clase de trabajo requiere comunicación entre la empresa de telemarketing y quienes los contratan, dado que su eficacia se basa en dos pilares.

El primer pilar, y en la mayoría de casos el más importante, es la calidad del plan. Con plan nos referimos a los servicios o productos que pretendemos vender a través del teléfono. No todos los productos se venden igual de bien mediante una llamada, y la forma de venderlos, también es muy importante. Es por ello que debemos dar unas nociones básicas de los puntos fuertes de nuestro producto de forma previa a quienes lo vayan a vender.

El segundo pilar es también fundamental, pues se edifica sobre la base de datos que se vaya a usar para realizar la batería de llamadas. Esta base de datos no puede ser la misma con la que nosotros contamos si pretendemos hacer nuevos clientes, pues probablemente sólo poseamos los datos de aquellas personas que ya se hayan afiliado a nuestra empresa. En su lugar, deberíamos buscar una empresa de telemarketing que conste con una base de datos rica y variada. 

A ser posible, esta base de datos debería concretar la edad y el género de quienes figuran en ella, facilitando así la venta de productos enfocados a un solo género, como la mayoría de cosméticos para mujeres, o enfocados a una franja de edad concreta, como podría ser la tercera edad.

 

También sirven como atención al cliente

Y es que si contratamos los servicios de Aisling, podremos contar con su plantilla de operadores telefónicos para llevar a cabo el servicio de atención al cliente en nuestra empresa.

Es muy sencillo, basta con desviar nuestro teléfono de atención al cliente a su centro de llamadas y ellos pasarán a encargarse de lidiar con las incidencias técnicas, las posibles dudas, las reclamaciones, o incluso, las llamadas de clientes que están buscando adquirir un producto o contratar nuestros servicios.

Aisling se encarga de elegir a los teleoperadores más empáticos y amables para llevar a cabo las labores de atención al cliente, dado que estas personas acaban siendo la voz de la empresa para muchos clientes.

Quizás nos sorprenda saber que la mayoría de centros de telemarketing se dedican más a las campañas de recepción de llamadas para atención al cliente que a la venta de productos por vía telefónica, al contrario de la creencia popular.