Coronavirus

La Casa Blanca inicia un plan de propaganda para culpar a Pekín de la pandemia del coronavirus
Mientras que la ayuda de Washington ni está ni se la espera, otras potencias como China, Rusia o Cuba envían ayuda a los países afectados

Valentino Arteaga - 22 de marzo de 2020

Donald Trump hablando sobre el coronavirus mientras un experto epidemiólogo se tapa la cara con la mano de la vergüenza

La pandemia del coronavirus está causando un auténtico terremoto geopolítico: en el que la Unión Europea sigue en shock sin tomar apenas medidas, evidenciando que en la práctica no sirve para nada, en Asia países como China, Corea del Sur o Japón han sabido controlar la epidemia con una eficacia inusitada, y en Estados Unidos parece que lo peor está por llegar con un ritmo de contagios exponencial que asusta a los expertos.

En este contexto, China, Rusia o Cuba se han volcado en el envío de ayuda material y personal a los países más afectados de Europa, ahora que el principal brote se concentra en el viejo continente. Y mientras que países del "eje del mal" se vuelcan en socorrer a las naciones que peor lo están pasando al entender que la lucha contra el coronavirus es una lucha "global", la ayuda de Estados Unidos, supuestamente el principal socio de la Unión Europea, ni está ni se la espera.

En Washington están más preocupados por cerrar fronteras, e iniciar una campaña de propaganda para culpar a Pekín de la tragedia que está por llegar a su país, donde su sistema sanitario basado en seguros privados ya se está viendo desbordado, cuando todavía quedan semanas para llegar al pico de contagios y las medidas de contención que se están tomando son a todas luces insuficientes.

En concreto, la Casa Blanca ha lanzado un plan de comunicación a través de múltiples agencias federales que se enfoca en acusar a Pekín de orquestar un "encubrimiento" y crear una pandemia global.

Así se explica en un cable diplomático enviado el pasado viernes a los funcionarios del Departamento de Estado y que ha sido filtrado a la prensa estadounidense. El documento emite pautas sobre cómo los funcionarios deben responder a las preguntas sobre el coronavirus.

"Los funcionarios del Partido Comunista Chino en Wuhan y Beijing tenían la responsabilidad especial de informar al pueblo chino y al mundo de la amenaza, ya que fueron los primeros en enterarse de ella", afirman.

"En cambio, el gobierno ocultó la noticia del virus de su propia gente durante semanas, mientras suprimía la información y castigaba a los médicos y periodistas que dieron la alarma. Al Partido le importaba más su reputación que el sufrimiento de su propia gente", afirman en el documento propagandístico, que choca con lo dicho por la OMS, la máxima autoridad sanitaria mundial, que ha destacado en multitud de ocasiones la intensa colaboración y transparencia del gobierno chino en la lucha contra el coronavirus.

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