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El streaming reduce la calidad de sus contenidos

El streaming reduce la calidad de sus contenidos

Publicado: 30 de marzo de 2020 14:28 (GTM+2)

 

Las principales plataformas y algunas redes sociales han tomado esta medida por petición de Bruselas para evitar el colapso de las infraestructuras.

 

Los nuevos usos marcan nuevas necesidades

Las circunstancias actuales están comportando cambios necesarios a niveles que era difícil imaginar hace apenas un mes. Ahora mismo, el confinamiento y la vida en casa es la tónica dominante (y así debe ser, por precaución) y, por tanto, nuestro consumo cotidiano ha cambiado considerablemente, afectando, especialmente, a servicios como el de internet, que se ha visto multiplicado en las últimas semanas.

El hecho de que muchas personas estén trabajando desde casa o que tengan que utilizar la red en el campo del ocio o para comunicarse con otras personas (streaming, juegos en red, videollamadas, etc…) ha provocado ciertos temores alrededor de si el sistema podría aguantar tal aumento en el consumo de datos, especialmente cuando ocurre en determinadas franjas horarias.

Así, inicialmente, se hizo un llamamiento para que, en horas donde se estaba produciendo el teletrabajo, sobre todo por las mañanas, se redujera el uso de otras actividades menos vitales que pudiesen saturar las comunicaciones (servicios de streaming de series, juegos en línea, …). Pero la coyuntura ha obligado a algunos organismos a buscar otro tipo de soluciones.   

Las plataformas de streaming responden

Desde Bruselas, el comisario europeo de Mercado interior, Thierry Breton instó a las plataformas de contenidos de streaming (Netflix, Disney+, etc…) a bajar la calidad de sus emisiones, concretamente hasta un 25% para evitar el colapso de las infraestructuras de datos. Dichas plataformas han accedido a la petición, de hecho, lo hicieron de forma inmediata; incluso Disney+, que inició hace unos días su andadura, va a estrenar sus emisiones con esta calidad reducida.

Al final, este cambio va a ser casi imperceptible para los usuarios, pero puede tener importantes efectos positivos para evitar el riesgo del colapso de la banda ancha, que si normalmente es imprescindible para nosotros, todavía lo es más en estos días, ya que de ello depende gran parte de nuestros trabajos, la mayoría de las comunicaciones entre personas, muchas de las transacciones y otros tantos aspectos de vital importancia.

Source: needpix.com, Photo by Simon (pixabay.com), License: Public Domain

También algunas redes sociales

La medida ya se está poniendo en marcha también en algunas de las principales redes sociales, que han reducido la tasa de bits de sus videos; nos estamos refiriendo al caso de Instagram y Facebook, una iniciativa que podría llegar también a WhatsApp, viendo como otras compañías están actuando en aras del buen funcionamiento de la red.  

La historia está llena de casos en los que la tecnología ha tenido que adaptarse a la coyuntura del momento e, incluso en muchas ocasiones, ir por delante. La mayoría de veces ha sido para evolucionar y mejorar aspectos, desde aquellos más revolucionarios, como la llegada de la World Wide Web, de la mano de Tim Berners-Lee, o Charles W. Hull y su patente de las impresoras 3D, que hoy pueden aportar contribuciones revolucionarias; hasta otros más relacionados con aspectos cotidianos, como fue el caso de la introducción de las redes sociales como forma de contactar con personas a las que no vemos habitualmente (el caso de Facebook, desarrollado por Mark Zuckerberg), Inge Telnaes, el ingeniero que, introduciendo el software RNG permitió que las máquinas de azar funcionaran de forma digital, o la aparición del aire acondicionado doméstico. Pero hoy tratamos, con muchos matices, el caso contrario: dar un paso atrás para poder mantener  el acceso a la red con garantías.

En una era en la que siempre estamos pendientes de tener lo último en tecnología y de poder sacarle el máximo partido posible, debemos ser conscientes que su uso puede tener limitaciones y que, por tanto, es nuestro cometido ser responsables a la hora de utilizarlas. Las medidas introducidas, tanto por las plataformas de streaming como por parte de algunas redes sociales, nos recuerdan que no es tan importante poder disfrutar de una calidad sublime en algunos videos que son, para nosotros, secundarios, sino que se debe priorizar la función más importante de la red, de capital importancia en estos días en los que se debe renunciar al contacto social presencial y al uso de los espacios públicos.