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¿Qué pasa con la formación presencial?

¿Qué pasa con la formación presencial?

Publicado: 20 de abril de 2020 08:37 (GTM+2)

Antes de que se suspendieran las clases presenciales para detener la expansión del coronavirus, la formación online ya era un sistema consolidado para alumnos que no pueden adaptarse a la modalidad presencial.

Pero desde que se declaró el estado de alarma en España, plataformas como Emagister o Google han registrado un sustancial aumento de las búsquedas relacionadas con este tipo de formación. Ahora que la crisis sanitaria ha supuesto un parón forzado en las clases, el papel del e-learning ha cobrado una especial importancia.

La formación online cobra más relevancia que nunca

Muchos centros de estudios, como colegios, universidades, formaciones profesionales o escuelas de negocios contaban ya con las herramientas necesarias para poder proseguir con su agenda escolar de forma online, a pesar de tener que cerrar sus puertas físicas. Los que no, deberán plantearse ampliar su oferta educativa de manera que incluyan la posibilidad de llevar a cabo una formación a distancia. No solo por la situación actual, sino como una apuesta también de cara al futuro.

Se trata de una modalidad que proporciona muchos beneficios, el más destacable es el económico, ya que una academia de enseñanza presencial tiene un límite de aforo dentro de sus infraestructuras, cosa que no sucede con los cursos online, que pueden estar disponibles sin límite de alumnos.

¿Qué se necesita para ofrecer formación online?

Las escuelas que estén pensando pasarse a la formación online deben tener en cuenta tres puntos indispensables:

  • Investigación. En esta fase previa hay que hacer una especie de estudio de mercado que nos ayude a determinar el perfil de estudiante que se va a interesar en la formación que queremos ofrecer, entender qué está buscando, qué expectativas tiene y qué quiere conseguir después de realizar el curso.
  • Infraestructura. Dependiendo del tipo de contenidos que vayamos a ofrecer a los alumnos, elegiremos el tipo de plataforma e-learning que mejor se adapte a lo que necesitamos. Existen muchas opciones, pero lo más seguro es disponer de un LMS (Learning Management System), un sistema de gestión de aprendizaje desarrollado específicamente para los cursos online.
  • Proveedor de software. Hay muchas plataformas para e-learning, pero es importante escoger con cuidado la que mejor se adapte a nuestros propósitos. Para decidirnos, debemos valorar factores como la complejidad y el tipo de los contenidos y recursos que vamos a ofrecer, el número de estudiantes esperados, el perfil de los alumnos, o la entidad que vaya a contratarla.

Una vez completadas estas etapas, el siguiente paso es contratar el uso de la que va a ser nuestra plataforma educativa y comenzar a crear contenidos y subir materiales didácticos para el consumo de los estudiantes. Es fundamental maximizar los recursos de la plataforma empleando todo tipo de archivos multimedia como complemento a los tradicionales textos de información. De esta manera podremos crear cursos con contenidos de calidad, interesantes y amenos que despierten el interés de los usuarios.

 

La formación online avanza a pasos agigantados. Ya no es el futuro de la educación, sino el presente, por lo que resulta cada vez más imprescindible que todos los centros ofrezcan esta opción. Y por supuesto, hay que seguir adaptándose continuamente a las demandas del mercado, que cambian a la vez que lo hacen las nuevas tecnologías.