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La OMS duda sobre la vacuna “milagrosa” de Rusia contra el coronavirus

La OMS duda sobre la vacuna “milagrosa” de Rusia contra el coronavirus

Publicado: 5 de agosto de 2020 13:35 (GTM+2)

“Ponérsela va a ser como jugar a la ruleta rusa”, afirma un experto epidemiólogo

Pruebas PCR.

Pruebas PCR.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reaccionado con mucha cautela y desconfianza ante el anuncio por parte de científicos rusos de que ya tienen una vacuna casi lista para ser inoculada a la población general.

Christmas Lindmeier, portavoz de la OMS, afirmó en una rueda de prensa que "Hay actualmente cientos de vacunas (contra la COVID-19) en proceso de prueba, y deben cumplir las guías y regulaciones para proceder de forma segura".

Por este motivo, un experto epidemiólogo consultado por Digital Sevilla, explican que de tener ya una vacuna sería “milagrosa” o un peligro, ya que sería técnicamente imposible haber acortado tanto los plazos de las diferentes fases de prueba y a su vez haber comprobado con fiabilidad la seguridad del producto.

Sin embargo, el primer ministro ruso, Mikhail Murashko, asegura que el Centro Nacional de Investigaciones Epidemiológicas y Microbiología Gamalei ha concluido sus pruebas para una vacuna contra el coronavirus causante de la enfermedad COVID-19, por lo que está ya en la etapa de registro del fármaco para su comercialización.

Rusia espera comenta a inocular la vacuna comenzando con el personal sanitario a partir del próximo 10 de agosto y comenzar su fabricación en masa para realizar una vacunación más amplia a partir de octubre.

Esto rompe con todos los calendarios del resto de países que luchan activamente en la búsqueda de una vacuna, segura, contra el coronavirus. Las más avanzadas, encabezadas por Estados Unidos, Reino Unido y China, se encuentran ahora en la fase 3.

Precisamente esta fase, la última antes de su aprobación, es la que más tiempo requiera ya que hay que inocular la vacuna a decenas de miles de personas y hacer un seguimiento a los participantes durante meses para comprobar posibles efectos secundarios y si el fármaco es eficaz pasado un tiempo.

No completar esta tercera fase con todas las garantías, como se cree que ha hecho Rusia, supone un alto riesgo de complicaciones futuras, por lo que los epidemiólgos creen que “ponérsela va a ser como jugar a la ruleta rusa”.