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China moderniza su polémica regulación sobre transplantes de órganos

China moderniza su polémica regulación sobre transplantes de órganos

Publicado: 27 de agosto de 2020 13:35 (GTM+2)

Introduce mecanismos claros, seguros y éticos y elimina la posibilidad de obligar a presos a donar partes de su cuerpo

China ha introducido importantes cambios en su regulación sobre transplantes de órganos sustituyendo la norma anterior, vigente desde junio de 2006.

Las Comisión Nacional de Salud ha detallado en un comunicado difundido por la agencia de noticias de China Xinhua cómo el nuevo documento tiene en cuenta el notable progreso que ha experimentado los servicios médicos en el país y recoge las demandas de los facultativos añadiendo una regulación clara, segura y ética para transplantes de hígado, riñón, corazón, pulmón, páncreas e intestino delgado, entre otros órganos.

Los responsables del sistema nacional de salud del gigante asiático, han actualizado todos los protocolos estableciendo importantes cambios en cada paso. Mientras que antes los transplantes eran realizados por un número limitado de instituciones médicas, ahora todos los hospitales del país podrán optar a realizar transplantes siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos.

Los hospitales autorizados deberán contar con un comité de ética, que compruebe en caso de transplantes entre personas vivas que estos se realizan sin ningún tipo de coacción, y también tendrán que cumplir con normas sobre quirófanos, equipos médicos e instalaciones.

Por último, para poder llevar un control preciso de los transplantes que se lleven a cabo en todo el país y poder comunicar estos datos a organismos internacionales con el objetivo de ser transparentes y dejar a un lado dudas sobre prácticas no éticas, se creará un sistema unificado de respuesta a transplantes de órganos al que todos los hospitales tendrán que comunicar en un plazo de 72 horas cualquier transplante realizado.

China ha estado siempre en el centro de la polémica al temerse que se han usado a presos ejecutados o incluso vivos para tomar de ellos órganos para transplantes. En 2015 el país asiático se comprometió a no seguir llevando a cabo estas prácticas pero no ha sido hasta ahora cuando con la nueva ley ha introducido prácticas de ética y transparencia encaminadas a despejar cualquier tipo de duda al respecto.