Caverna Mediática

Un experto en ajedrez señala cuatro inexactitudes de 'Gambito de Dama'

Un experto en ajedrez señala cuatro inexactitudes de 'Gambito de Dama'

Publicado: 25 de noviembre de 2020 17:55 (GTM+2)

Remarca las similitudes entre la vida de la protagonista de la serie y la del legendario jugador Bobby Fischer

Gambito de dama, la serie de ficción protagonizada por Anya Taylor-Joy ha acercado al gran público el mundo del ajedrez. La producción basada en el best-seller de Walter Davis se ha convertido en la miniserie más vista de la historia de Netflix. Sin embargo, expertos en esta disciplina, han señalado algunos errores.

El experto en ajedrez, Dylan Loeb McClain, ha analizado la serie Gambito de dama desde un punto de vista más técnico para The New York Times. El resultado de su estudio es positivo y su historia sobre el ajedrez, pero señala que hay algunas inexactitudes además del comentado gazapo matemático que también ha remarcado.

McClain no está de acuerdo con la rapidez con la que los jugadores deciden sus movimientos, algo que es una licencia cinematográfica para dar ritmo a la producción audiovisual que no es una retransmisión en directo de un elenco de partidas.

“Cada jugador tiene dos horas para hacer 40 movimientos, lo que era, y sigue siendo, un control de tiempo estándar para este tipo de partidas. Pero en cada partida, Beth y sus oponentes hacen sus movimientos después de pensar solo unos segundos. (…) A ese ritmo, terminarían sus partidas en minutos, no en horas”, señala el experto.

Tampoco es normal según McClain que los jugadores charlen en plena partida ya que va contra las reglas y es una conducta inapropiada. En serie, Beth habla con Harry en su partida del segundo capítulo, y también lo hace en el cuarto episodio, cuando se mide con un joven prodigio ruso en México. Otra licencia cinematográfica para dar color a esto combates sobre el tablero que cuenta la serie.
Los enfrentamientos que aparecen en pantalla están basadas en competiciones reales, de hecho, el libro de Walter Davis se nutre de varias figuras reales del ajedrez y de sus logros para crear su personaje de Beth. Pero los lugares en los que se celebran las partidas están algo alejados de la realidad.

Beth vence a Harry por el título estatal de Kentucky, pero esta partida realmente se celebró en Riga (Letonia) en 1955. También gana a Benny en Estados Unidos, mientras que la partida se llevó a cabo en realidad en la Ópera de París en 1985.

Sobre los ajedrecistas reales que inspiraron la serie, hay un momento en el que Harry compara a Beth con Paul Morphy, un jugador de EEUU considerado el mejor jugador del siglo XX. Según McClain, la protagonista no se parece a Morphy, sino que su historia se acerca más a Bobby Fischer.

Los paralelismos vitales entre Beth y Fischer son cuantiosos. Beth gana el campeonato de Estados Unidos de 1967, ese año, Fischer ganó su octavo y último título estadounidense. La protagonista se queda huérfana y vive sola durante la adolescencia. Fischer fue abandonado por su hermana y su madre cuando tenía 16 años. Beth aprende ruso para competir con los jugadores soviéticos; Fischer aprendió el idioma de forma autodidacta para poder leer las revistas de ajedrez rusas. Beth es capaz de ganarse la vida gracias al ajedrez, mientras que Fischer fue un pionero en Estados Unidos como jugador profesional a tiempo completo.

Otro detalle, su manera de jugar es parecida: ambos juegan con blancas y se enfrentan a la defensa siciliana y, además de contar ambos con un estilo agresivo, el experto señala que ambos usan el ataque Fischer-Sozin.

Otros expertos ven similitudes de la historia de la protagonista de Gambito de dama con Judit Polgár, probablemente la mejor jugadora de ajedrez de la historia,  y que jamás quiso jugar el mundial de ajedrez para mujeres: solo quiso enfrentarse con hombres, y durante un periodo de tiempo logró estar entre los 10 mejores jugadores de todo el mundo.