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La comida saludable coge fuerza tras la pandemia

La comida saludable coge fuerza tras la pandemia

Publicado: 23 de abril de 2021 11:14 (GTM+2)

La pandemia mundial que hemos vivido por la COVID-19 nos ha cambiado la mentalidad por completo, durante el confinamiento nos convertimos todos en pequeños reposteros y panaderos, llegando hasta tal punto que los ingredientes para preparar pan y bizcochos se agotaban en los supermercados. Y gracias a la harina sin gluten las personas intolerantes a ella o que simplemente quieren cuidar su salud han podido también disfrutar de las maravillas de degustar sus propias creaciones culinarias.

Pero estar en casa todo el día hizo que a veces no comiéramos solo por necesidad, sino también por aburrimiento o por ansiedad. ¿Te suena de algo?

Además de esto hay que sumar que nos movimos menos, pues no podíamos salir a pasear ni a hacer ejercicio. Mucha gente teletrabajaba desde casa y pasaban sentados muchas horas al día, y, aunque nos proponíamos hacer ejercicios indoor para mantenernos en forma, al final la realidad era muy distinta.

El resultado en gran parte de la población fue el aumento de peso con el riesgo y los problemas que ello conlleva.

La importancia de la alimentación

Pero la cuarentena también nos enseñó que cuidarse es importante para la salud, y tuvimos tiempo de pensar en ello y de aprender a cocinar menús de mejor calidad nutricional. En definitiva, nos propusimos tener mejores hábitos alimenticios. Y ahora que ya no estamos confinados toca cumplir esas expectativas. Son muchas las personas que ahora llevan un estilo de vida un poco más sano, y tras todo lo vivido, parece que nos informamos más sobre comida saludable incluyéndola en mayor medida en nuestras rutinas alimentarias.

Para comprobar esta nueva realidad se han realizado varios estudios. En una encuesta realizada en España con una muestra de 2000 personas se demostró que en la cuarentena aumentó el consumo de vegetales en un 59 %, de frutas en un 6 6%, y de producto fresco en un 49 %.

La principal razón que argumentan las personas encuestadas es una mayor preocupación por la salud (67 %). El impacto ha sido más relevante entre los más jóvenes, el 80 % de las personas entre 25 y 34 años dicen que a partir de ahora serán más cuidadosos con sus costumbres alimenticias. Además, el 75 % del total sostiene que intentarán optar por una alimentación saludable y además de ello también sostenible incluyendo además el ejercicio físico en su rutina diaria.

En cuanto los niveles de alarma fueron disminuyendo nos lanzamos a la calle a respirar aire puro, a estirar las piernas y volver a poner en marcha nuestros músculos. Las calles, los parques y las zonas verdes se han visto mucho más transitadas por multitud de personas realizando diversos ejercicios físicos que antes de la pandemia.

Y es que, aunque ya sabíamos que un estilo de vida saludable debe incluir una alimentación sana y ejercicio físico adaptado a nuestras capacidades, es ahora más que nunca cuando somos realmente conscientes de la importancia de llevarlo a cabo. Aprendimos que juntos podemos superar esta difícil situación, pero que cuidarnos es responsabilidad de cada uno de nosotros.