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Encuentran ADN de otra persona en el arma homicida tras la ejecución de un reo por asesinato

Encuentran ADN de otra persona en el arma homicida tras la ejecución de un reo por asesinato

Publicado: 10 de mayo de 2021 12:47 (GTM+2)

Ledell Lee recibió la inyección letal en EE. UU. en 2017 acusado de matar a una mujer en 1993

Ledell Lee

Ledell Lee

Hace cuatro años Ledell Lee fue ejecutado en Arkansas por el asesinato en 1993 de la joven de 26 años Debra Reese. Según informa The Washington Post, sus abogados aseveran haber encontrado en el arma homicida material genético que señala a otro sospechoso.

Según Innocence Project, una organización que representa a los condenados injustamente en EE. UU., ADN desconocido ha sido recuperado del mango del bate de madera ensangrentado con el que Reese habría sido golpeada antes de morir. A su vez se encontró ADN en una camisa blanca ensangrentada envuelta alrededor del mismo arma, que parece ser de la misma persona. Estas nuevas pruebas fueron analizadas tras una solicitud de esa Innocence Project el año pasado, en uno de los pocos casos en los que se han buscado pruebas de ADN para demostrar la inocencia de un condenado después de ser ejecutado.

Desde esta organización reconocen que los resultados son “incompletos y parciales”, pero confían en que éstos abrirán la puerta a futuros hallazgos sobre el caso. Pese a que no se encontraron coincidencias del perfil genético hallado en una base de datos nacional de ADN, ahora las muestras forman parte de ella. “Nos alegra que haya nueva evidencia en esa base y mantenemos la esperanza de que se descubra más información en el futuro”, dijo la hermana de Ledell Lee.

Por su parte, el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, dijo que esta nueva evidencia “no es concluyente” mientras defendía la decisión de matar a Lee, argumentando que el jurado lo declaró culpable “basándose en la información que tenían” y que fue su deber “hacer cumplir la ley”.

Ledell Lee, que siempre mantuvo su inocencia, fue condenado a muerte en octubre de 1995 en el condado de Pulaski (Arkansas). Sus letrados apelaron hasta el final, pero su defendido recibió la inyección letal el 21 de abril de 2017. Nina Morrison, una de sus abogadas, detalló poco después de su muerte que nunca se realizó una prueba de ADN del condenado, que “podría haber resultado inocente”. “Nadie debe ser ejecutado cuando queda la posibilidad de que sea inocente”, dijo entonces.

La víctima, Debra Reese fue encontrada sin vida en el dormitorio de su domicilio en Jacksonville con signos de haber sido apaleada 36 veces. La Policía arrestó poco después a Ledell Lee, al que un vecino afirmó haber visto entrar y salir de la vivienda ese día. Una huella de zapato y sangre encontrada en sus zapatillas reforzó su presunta culpabilidad y fue condenado a muerte en gran parte por el testimonio de un testigo presencial en 1995. Los letrasos de su defensa alegaron evidencias defectuosas e irregularidades en el proceso y un abogado a cargo de la apelación reconoció tener problemas de abuso de drogas, así como la falta de recursos para una defensa adecuada.

El reo fue el primer condenado ejecutado en Arkansas desde el año 2005, hecho que también suscitó controversia en EE. UU. tras divulgarse informes de que ese estado estaba reiniciando su programa de ejecuciones solo porque los preparados que se usan en las inyecciones letales estaban caducando. Tras la muerte de Ledell Lee, y en solo ocho días, Arkansas ejecutó con el fármaco mortal a tres personas más, lo que acrecentó las sospechas.