27 de enero de 2023
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Implantes cigomáticos: la solución para pacientes sin hueso

Implantes cigomáticos: la solución para pacientes sin hueso

Vicki Vera - 30 de noviembre de 2022

Los implantes cigomáticos son aquellos que se colocan en la parte inferior del hueso cigomático o malar, en pacientes que necesitan reemplazar alguna de sus piezas dentales, pero han sufrido una pérdida severa de hueso maxilar.

Representan una solución cuando ya no se pueden colocar implantes convencionales, y el precio de los implantes cigomáticos suelen ser de menor coste que estos, aunque siempre depende de las necesidades del paciente y el tipo de intervención; pero, veamos qué son en mayor detalle.

Cuando perdemos alguna pieza dental, el hueso maxilar se reabsorbe, produciendo una pérdida de altura y anchura ósea. A veces, es posible una regeneración ósea o un injerto de hueso, pero este proceso se acentúa con el paso del tiempo, llegando incluso a producir una reabsorción tan considerable que imposibilite la opción de usar un implante tradicional. Hay factores que pueden acelerar este proceso, como el uso de prótesis removibles o sufrir una enfermedad periodontal.

Cómo es la intervención para la colocación de implantes cigomáticos

El procedimiento lo realiza un experto en Cirugía Maxilofacial. En la mayoría de los casos solo será necesaria anestesia local, aunque se puede combinar con sedación oral o intravenosa.

Existen diferentes técnicas dependiendo de la reabsorción producida del maxilar y la apertura de la concavidad en la que se va a colocar el implante. En cualquier caso, la operación suele durar menos de dos horas y, tras poner el implante cigomático, se instala una prótesis dental provisional que se sustituye a los 2 meses por la definitiva.

Tiene un postoperatorio sin complicaciones, sin apenas molestias y con una inflamación de la zona que suele desaparecer por completo al tercer o cuarto día.

Ventajas de los implantes cigomáticos

Los implantes orales tuvieron una aplicación clínica por primera vez en 1965. Desde entonces, han tenido un mayor uso y aceptación. Los implantes aportan confort y estética al paciente, además de seguridad frente a otras técnicas.

En concreto, los cigomáticos ofrecen soluciones a problemas que los implantes convencionales no pueden. La única desventaja clara es que solo pueden colocarse en el maxilar superior, no hay alternativa para la parte inferior de la boca.

Los implantes cigomáticos suponen una solución para pacientes con atrofias severas. Son una alternativa excepcional cuando se han producido reabsorciones maxilares severas, sin necesidad de regenerar o injertar hueso. Además, este tipo de implantes ofrecen un porcentaje de éxito muy superior a los convencionales en los casos más complejos.

Como hemos podido ver antes, la operación es de poca duración y el paciente puede estar en casa al acabar el día, con un postoperatorio sin complejidad y sin molestias o hinchazón a partir del cuarto día.

Otra ventaja indiscutible de los implantes cigomáticos es su precio. Aunque, como antes hemos mencionado, hay diferentes factores que influyen en el precio, suelen ser más baratos que los convencionales.

 

Por todos estos motivos, estos implantes suponen una alternativa de calidad frente a los tradicionales. Con una gran cantidad de ventajas, el implante cigomático soluciona de forma más eficiente la necesidad del paciente de restaurar una pieza dental.