16 de junio de 2024
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El funcionamiento de una torre antihelada en un campo de cítricos

El funcionamiento de una torre antihelada en un campo de cítricos

Victor Barco - 12 de febrero de 2023

En el sector de la agricultura, las heladas pueden provocar serias consecuencias. Situaciones como estas causan daños en los cultivos, tanto en las plantas como en sus frutos. En cuanto a los campos de cítricos, las consecuencias pueden ser incluso más severas, dado que se trata de plantas más tropicales y de climas más cálidos.

Sin embargo, ahora mismo existe tecnología capaz de evitar heladas en los cultivos, asegurando la protección necesaria para este tipo de plantas. Lo explican los expertos de Grupo SPAG.

¿Qué son las torres antihelada?

Este sistema antihelada hace uso de un fenómeno llamado inversión térmica, que se genera naturalmente en la noche. La torre antihelada recoge el aire que se encuentra en un estrato superior, propulsándolo hacia la plantación. Esto hace que, por un lado, se genere un intercambio térmico en la plantación, mientras que, al mismo tiempo, el continuo movimiento del aire aporta energía cinética, evitando así las heladas. Y es que, en el caso de los cítricos, las heladas pueden causar daños severos a los frutos, aunque estos ni siquiera sean distinguibles inmediatamente, secando la pulpa y desmejorando considerablemente su calidad. Es por eso que contar con un sistema como este es una manera segura de mantener los campos de cítricos protegidos frente a temperaturas altamente críticas.

¿Qué características tienen estas torres antihelada?

Este mecanismo se caracteriza por su diseño aerodinámico y su inteligencia artificial, por la que, a través de los diferentes sensores que se sitúan a una distancia determinada, detectan los diferentes grados de temperatura que hay en las áreas donde se encuentra el sistema.

Dejando de lado su diseño y su innovación, entre los elementos que componen la estructura de las torres antiheladas, destacan las hélices fabricadas en carbono, altamente ligeras y con una resistencia mayor a la de las hélices de fibra de vidrio. La altura del sistema está calculada para ofrecer un mayor rendimiento en la protección, siendo esta de 11,04 metros de altura. También cabe nombrar su cabezal, que tiene una inclinación de 7,5 grados, además de proporcionar un giro de 360 grados sobre su propio eje.

Por todo esto, garantiza mayor flujo de aire combinado, por la gran potencia ofrecida por los diferentes tipos de motorización que ofrecen. En este aspecto, se puede escoger desde diésel hasta eléctrico.

Los interesados en aprovechar esta tecnología para sus cultivos pueden visitar la página web de Grupo SPAG, fabricantes y distribuidores de este tipo de sistemas.