10 de junio de 2023
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VER(te) bien este verano, de la mano de Avanlens

VER(te) bien este verano, de la mano de Avanlens

Victor Barco - 28 de abril de 2023

El verano está a la vuelta de la esquina, y los signos principales que lo demuestran son el cambio de hora y la llegada del buen tiempo, así como que las horas de luz y los días se alargan.

Es temporada alta para las salas de fitness y gimnasios, para comenzar con una alimentación más equilibrada, y para los buenos propósitos como en año nuevo. Uno de ellos, cuidar de la salud visual sin renunciar a VER(te) bien, pero, ¿cómo lograrlo?

Las gafas, ¿la única alternativa?

Tal y como se puede extraer del Vision Council of America, cerca de cuatro mil millones de personas adultas, en estas cifras no están contando a la población infantil, utilizan gafas en todo el mundo y más de 670 millones sufren discapacidad visual por no usar ningún método de corrección.

En el caso de Europa, según datos del European Council of Optometry and Optics, Bélgica y Macedonia del Norte encabezan la lista de los países donde más personas utilizan gafas con un 70 %, seguidos de Suiza (67,7 %), Noruega (66 %), Chipre (65 %) y Alemania (63,5 %). Aunque España no se encuentra en los primeros puestos, más de la mitad de la población (55 %) utiliza este método de corrección visual

El problema es cuando las personas llevan una vida muy activa, realizan actividades deportivas donde las gafas pueden sufrir roturas o no se sienten cómodas con ellas porque no hacen VER(te) bien ni sentirte a gusto contigo mismo. Es aquí donde las alternativas a los métodos tradicionales toman protagonismo, especialmente, en épocas como la llegada del buen tiempo, donde a las cuestiones estéticas, también se le suma cambios en los hábitos de vida: paseos por la playa, baños en la piscina, cremas de protección solar… ¿Cuáles son las opciones entonces?

VER(te) bien por dentro y por fuera

Aunque algunos pacientes deciden pasar por quirófano, tampoco es la alternativa más adecuada, sobre todo, si hay miedo a operarse. Además, hay que tener en cuenta que la cirugía refractiva no significa decir adiós a las gafas para siempre y que existen contraindicaciones médicas para algunos pacientes.

Para las personas que estén en esa situación, las lentes Orto K pueden ser la solución. Se trata de un sistema completamente seguro que ya utilizan de forma habitual más de 1.500.000 personas en todo el mundo. Estas lentes, también conocidas como lentillas pijama, ya que se utilizan exclusivamente a la hora de dormir, tienen una curvatura interior diseñada a medida para cada paciente. Al utilizarse durante las horas de sueño, la capa más externa del ojo se adapta suavemente a la forma de la lente. Este pequeño cambio de curvatura no causa ninguna sensación molesta diferente a la de una lentilla convencional, sin embargo, es suficiente para que el ojo se haya adaptado a ella y se pueda disfrutar de tener una visión correcta.

Al despertar y retirar la lente, los ojos están perfectamente adaptados, se puede ver correctamente durante todo el día sin tener que preocuparse de ir a la playa, a la piscina o de que se pueden manchar las gafas con la crema solar y, en definitiva, VER(te) bien por dentro y por fuera. 

Tampoco importa la actividad que se vaya a practicar: buceo, surf, escalada, fútbol… Las lentes Orto K son la mejor alternativa para los deportistas porque aportan la libertad total que necesitan para continuar con su estilo de vida. Por otro lado, a diferencia de la cirugía refractiva, la ortoqueratología es una técnica reversible y no invasiva que, además de aportar la libertad que se necesita durante el día, actúa como un eficaz método de control para la miopía.

Es por esta razón que, no solo cada vez más adultos acuden a la Orto K para corregir su visión, sino también más padres eligen este método de lentillas de noche para cuidar de la salud visual de sus hijos. A menudo, lo que comienza siendo una miopía leve puede aumentar hasta resultar un impedimento para la vida cotidiana. Con el control de la miopía, que puede prevenirse entre los 7 y 17 años, este aumento se frena.

En definitiva, niños a partir de los 6 años y adultos que no se sienten cómodos con las gafas o las lentillas tradicionales pueden utilizar las lentes Orto K para cuidar de sus ojos. Aquellos que necesiten más información, quieran saber si es el método más adecuado para su caso, o el de sus hijos, pueden ponerse en contacto con Avanlens, especialistas en contactología avanzada, y prepararse para la operación VER(te) bien este verano.