25 de julio de 2024
Síguenos: Facebook Twitter
Artículo

El biogás supone una alternativa efectiva al gas natural mucho más limpia e inagotable

El biogás supone una alternativa efectiva al gas natural mucho más limpia e inagotable

Miguel Ángel Olimpo - 12 de junio de 2024

El biogás y el biometano pueden suponer una buena fuente de energía proveniente del gas generado por material de desecho y orgánico en descompuesto, supone un hito de la economía circular

La generación de energías limpias y renovadas se sitúa en la meta a alcanzar en los próximos años. Ese es el compromiso internacional que tiene la agenda de la mayor parte de países del mundo para el 2030. Sin embargo, existen verdaderos ejemplos que sirven como guía para determinar cuál debe ser el futuro más inmediato ante la gran necesidad energética que precisa la ciudadanía y el sector productivo, a la par que surge la obligación de proteger el entorno y el medio ambiente

Es ahí donde aparece una empresa biogas que genera este tipo de materia prima muy útil y eficaz para convertirse en energía y, por ende, contribuir a la eficiencia. Es el caso del equipo Air & Climate de SUEZ. En la actualidad, lo conforman más de 140 profesionales repartidos por los diferentes continentes y han logrado que ese compromiso alcance, ya, más de 25 años de experiencia. En todo ese tiempo, los clientes y la administración pública han sido vehículos esenciales a la hora de ayudar en la mejora de la calidad del aire, al mismo tiempo que se innova frente a aquellas prácticas que no hacen nada para evitar el cambio climático.

Llegados a este punto, es bueno señalar que con el descubrimiento del biogás y el biometano se abren muchas posibilidades de evolucionar hacia ciudades con un aire más limpio, donde la eficiencia de los residuos que genera se traduzca en energía. Por tanto, los espacios tenderán a ser más comprometidos con el medio ambiente y su conservación.  

¿Qué es el biogás y para qué se usa?

Hablar de biogas en España es hacerlo de la generación de una fuente de energía renovable. La forma de producir este material conlleva la transformación de residuos orgánicos en energía en forma de gas. Se consigue a través de la propia descomposición controlada de esos residuos, por tanto, se atenderá a la forma de tratarlos, recogerlos y clasificarlos. 

En todo caso, se trata de una actividad transversal que mejora la gestión de los residuos sólidos y orgánicos generados en las ciudades y, por ende, a una forma de transformar los desechos en algo tan útil y necesario como la energía.

Así se obtiene el biogás: una alternativa eficiente

Por supuesto, es muy importante conocer cómo se procede a la producción de biogas y qué ventajas genera en el contexto actual. Concretamente, el biogás se produce debido a la descomposición de todo tipo de materia orgánica como puede ser la que provenga de los residuos sólidos urbanos o de otros restos orgánicos que prevengan de lodos de depuradora, el estiércol animal o el sandach de las podas. 

Al descomponerse estos elementos se genera gas el cual contiene un total de casi el 60 % de biometano. Una vez extraído el biogás debe ser sometido a una purificación para extraer ese biometano que posee unas características similares al gas natural y, por ende, puede ser inyectado directamente en la red para generar energía. 

Un estudio exhaustivo sobre zonas de bajas emisiones

La mayor parte de la población mundial vive en ciudades. Por tanto, estas generan, al cabo del día, muchas emisiones de efectos nocivos para la vida en la Tierra, contribuyendo al cambio climático y a la pérdida de ozono. 

Por todas esas razones, las Administraciones públicas deben contribuir con sus recursos a la contratación de equipos que ayuden a determinar los parámetros adecuados para conseguir zona bajas emisiones para ciudades

Concretamente, las zonas de baja emisión han arrojado datos muy positivos y han supuesto una manera de generar medidas efectivas para que los grandes núcleos de población, como son las ciudades, reduzcan sus emisiones nocivas hacia las capas atmosféricas, lo cual contribuye a reducir la contaminación del aire. 

En definitiva, con sistemas de generación de biogás y con la implementación de zonas de baja emisión las ciudades se pueden subir al carro de la economía circular efectiva y el aprovechamiento de los recursos desechados dando una segunda vida útil. Además, la propia Administración pública establecerá criterios lógicos y estudiados a la hora de restringir accesos a zonas con alta densidad circulatoria o situar los estacionamiento de vehículos de forma eficiente, entre otros beneficios.