
3 de abril de 2025
La inteligencia artificial (IA) ya no es cosa del futuro. Está transformando cómo las personas navegan por internet, y eso también afecta directamente al negocio. Hoy en día, las páginas web pueden ajustarse solas al perfil de quien las visita: edad, gustos, comportamiento... todo influye. Para quienes tienen una web de empresa, esto representa un gran reto, pero también una enorme oportunidad para destacar.
Julen Oruesagasti es emprendedor digital y dice lo siguiente: “La IA ha democratizado la experiencia digital. Ahora, cualquier pequeño negocio puede ofrecer una web inteligente, que conecte con sus clientes de forma personalizada y compita de tú a tú con los grandes”.
Quizá se crea que eso solo está al alcance de gigantes tecnológicos, pero no es así. Netflix logra que el 80% lo que se ve sea gracias a sus recomendaciones personalizadas. Amazon genera un 35% sus ventas con sugerencias adaptadas a cada cliente. ¿Y si la web pudiera hacer algo parecido?
Gracias a la IA, hoy existen herramientas accesibles que permiten a los negocios más modestos adaptar sus webs en tiempo real: mostrar productos relevantes, recordar intereses pasados o incluso cambiar el diseño según el tipo de visitante. “Ya no se trata solo de tener presencia online, sino de ofrecer una experiencia viva y personalizada”, afirma el experto en negocios digitales, Julen Oruesagasti.
Uno de los grupos más beneficiados por esta tecnología son los usuarios mayores de 60 años. Si se venden productos o servicios pensados para este público, la IA puede ayudar a simplificar la navegación, usar textos más legibles o mostrar temas que realmente les interesan, como salud, bienestar, finanzas o contenido local.
“La clave está en cuidar la experiencia del usuario”, dice Julen. “Si una persona mayor entra en tu web y siente que está pensada para él o ella, esa conexión se traduce en confianza, fidelidad y, por supuesto, en ventas”.
Pronto, no solo se personalizará el contenido. También se podrá crear contenido único para cada visitante gracias a la IA generativa. Esto significa que tu web podrá hablarle a cada cliente como si fuera su asesor personal. Y eso marcará la diferencia.
Eso sí, hay que hacerlo bien. “La personalización tiene que sentirse útil, no invasiva”, advierte el emprendedor digital Julen Oruesagasti. “Hay que dar al usuario el control y ser claros sobre cómo usamos sus datos. Cuando eso se hace con honestidad, la tecnología se convierte en aliada”.
La IA no va a esperar a que estés listo. Pero si se decide dar el paso, puede ser el impulso que el negocio necesita para destacar y crecer. Porque en este nuevo internet, lo importante no es solo estar, sino conectar con quien visita de verdad.