2 de enero de 2026
La repostería tradicional conserva su protagonismo en una época donde lo artesanal y lo auténtico vuelven a ocupar un lugar preferente en los hábitos de consumo. En este contexto, El Panazo, panadería artesana, ha reforzado su propuesta de temporada con dos productos emblemáticos: el roscón de Reyes y el panettone, ambos elaborados con ingredientes naturales, técnicas tradicionales y un fuerte compromiso con la calidad.
La panadería, que trabaja desde sus orígenes con la convicción de ofrecer piezas honestas y sin artificios, mantiene un modelo de producción propio, alejado de los procesos industriales. El Panazo prepara cada producto de forma artesanal, con tiempos de fermentación ajustados, sin aditivos químicos y con una atención especial al detalle. La campaña actual mantiene este enfoque, centrado en ofrecer sabor, textura y presentación cuidada para un momento del año en el que la repostería tiene un papel protagonista en muchas mesas.
El roscón de Reyes es el gran protagonista de la temporada. Fiel a la receta tradicional, El Panazo lo elabora con una masa esponjosa y aromática, desarrollada mediante fermentaciones controladas y sin recurrir a conservantes. Cada roscón se termina con el clásico glaseado, almendra fileteada, naranja confitada, un toque de pistacho tostado y un aspecto cuidado, pensado para compartir.
Esta elaboración está disponible en tres tamaños —pequeño, mediano y grande—, sin relleno y con relleno de nata, crema o trufa, lo que permite adaptarse a distintos formatos de celebración. La panadería ha diseñado un sistema de elaboración artesanal y que se adapta a la demanda con un Roscón de Reyes que tenga grandísimo sabor y aroma manteniendo su frescura y textura gracias a la fermentación lenta y la gran hidratación de la masa. Esta combinación de artesanía y producción eficiente convierte el roscón de Reyes en uno de los productos más demandados de la campaña.
El panettone completa la propuesta de repostería de El Panazo con una elaboración igualmente cuidadosa. Se trata de una pieza muy enriquecida con mantequilla y yema, fermentada exclusivamente con masa madre y saboreada con productos naturales como el chocolate, la yanduja, la naranja y el limón confitado, ventilada de forma tradicional colgándola boca abajo tras salir del horno. Esta técnica permite conservar su textura esponjosa y evitar deformaciones durante el enfriado.
Cada panettone refleja el compromiso del obrador con la gran calidad y con una forma de trabajar que respeta los tiempos del producto. No se producen a gran escala ni se utilizan atajos industriales; el objetivo es ofrecer una pieza con identidad, sabor profundo y presencia reconocible.
El Panazo insiste en que detrás de cada elaboración hay criterio, sacrificio y una firme voluntad de estar a la altura de quienes confían en su trabajo. La fidelidad de sus clientes y la posibilidad de formar parte de sus celebraciones es, para el equipo, la mayor recompensa.
Con su propuesta de roscón de Reyes en varios formatos y un panettone artesanal sin artificios, El Panazo consolida su posición como referente en repostería elaborada con respeto, oficio y vocación. En una campaña marcada por la búsqueda de autenticidad, la panadería reafirma su compromiso con el sabor de siempre y la calidad real para que sus clientes tengan una experiencia gastronómica inolvidable.