7 de enero de 2026
El sector tecnológico se prepara para un ejercicio marcado por la cautela. Tras varios años de crecimiento sostenido impulsado por la digitalización, la ralentización en la demanda de dispositivos y componentes informáticos plantea un nuevo escenario para los comercios especializados. Las previsiones apuntan a que 2026 será un año especialmente complejo, tanto por el ajuste del consumo como por la inestabilidad en la cadena global de suministro.
Frente a esta perspectiva, el comercio de proximidad vinculado a la informática y la tecnología continúa representando una opción sólida para quienes buscan asesoramiento, fiabilidad y atención directa. Empresas como Aussar, dedicadas a la venta y montaje de ordenadores a medida, han consolidado su posicionamiento como punto de referencia gracias a un modelo basado en la personalización, la atención técnica especializada y la confianza de una comunidad de usuarios fieles.
En un contexto de contención del gasto, la decisión de adquirir nuevos equipos informáticos se vuelve más selectiva. Los usuarios priorizan configuraciones que se ajusten de forma precisa a sus necesidades reales, evitando costes innecesarios y apostando por sistemas duraderos. Este perfil de demanda favorece a los comercios capaces de ofrecer soluciones ajustadas, en los que la experiencia del cliente se construye sobre el diálogo, el conocimiento técnico y el soporte postventa.
La capacidad de adaptar la oferta a las nuevas exigencias del mercado se convierte en un factor clave para la continuidad operativa en 2026. Frente a modelos impersonales de grandes plataformas, las tiendas especializadas mantienen una propuesta de valor centrada en el trato directo, el servicio cercano y la capacidad de respuesta inmediata ante cualquier incidencia.
A lo largo del último ciclo económico, el comercio informático de proximidad ha demostrado su capacidad para sostener el ritmo de la innovación sin renunciar a la cercanía. Este equilibrio ha sido fundamental para generar relaciones de confianza duraderas con los clientes, especialmente en segmentos tan sensibles como el gaming, la producción audiovisual o el teletrabajo avanzado.
Ante los retos que plantea el nuevo año, Aussar reafirma su compromiso con quienes valoran la especialización, la asistencia profesional y el montaje de ordenadores adaptados a cada necesidad. Lejos de retroceder, el comercio tecnológico de cercanía refuerza su papel como alternativa tangible en un sector que en 2026 exigirá, más que nunca, soluciones prácticas y una relación directa con el usuario.