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El envase, la última barrera de seguridad alimentaria para evitar la contaminación cruzada

15 de enero de 2026

La inocuidad alimentaria depende de múltiples factores interrelacionados, y entre ellos, el envase juega un papel fundamental. Más allá de su función logística o estética, actúa como una barrera crítica que impide la exposición de los alimentos a agentes externos que podrían comprometer su calidad.

La protección del producto se convierte así en un eslabón indispensable dentro de la cadena de suministro, con especial relevancia en sectores donde el riesgo de contaminación cruzada es elevado. En este escenario, BELCA desarrolla soluciones tecnológicas que refuerzan esta protección con precisión y eficacia.

Tecnología de envasado como defensa activa frente a contaminaciones

La seguridad alimentaria no admite errores. Desde la producción hasta que el alimento llega al consumidor, el envase es la última barrera que protege contra la contaminación cruzada. La contaminación puede ocurrir en cualquier etapa: manipulación, almacenamiento, transporte o venta.

Por eso, un envase confiable es fundamental. BELCA diseña y fabrica máquinas de envasado de alta calidad, como los sistemas flow-pack y termosellado, que no solo protegen el alimento, sino que también mejoran la eficiencia y seguridad en toda la cadena logística.

Las máquinas flow-pack sellan el producto en una película flexible hermética, aislándolo del exterior. El termosellado crea un cierre estanco con calor, adaptable a distintos formatos, y evita la entrada de contaminantes durante almacenamiento y transporte. Estos sistemas son claves para garantizar la seguridad alimentaria, reduciendo el desperdicio y aumentando la confianza de consumidores y distribuidores.

BELCA, soluciones específicas para la integridad del producto

Con más de tres décadas de trayectoria, BELCA dispone de una gama de soluciones tecnológicas distribuidas en nueve familias según su tipo de envasado. Su maquinaria, robusta y automatizada, está presente en más de 25 países, con aplicaciones en sectores tan diversos como el alimentario, industrial o gráfico. La compañía integra innovación, sostenibilidad y precisión técnica en cada desarrollo.

Entre sus propuestas, destacan las envolvedoras horizontales de tipo almohada, idóneas para productos sin gluten, panadería o charcutería, al garantizar un sellado hermético que evita la migración de alérgenos. Estas máquinas permiten la incorporación de barrido con gas inerte o sistemas de envasado al vacío para aumentar la vida útil de los productos, especialmente en alimentos sensibles. La capacidad de adaptación de BELCA a distintas necesidades productivas se ve reforzada por un equipo propio de I+D+i y una red técnica homologada que cubre toda la península.

Además, la compañía pone a disposición un showroom de 2.500 m² donde se testean en directo muchas de sus unidades. Su compromiso se traduce también en un servicio integral que abarca desde la formación personalizada hasta el mantenimiento preventivo y un amplio stock de recambios.

La evolución tecnológica del envase ya no se limita a conservar o transportar: se convierte en una pieza estratégica para garantizar la integridad de los alimentos. BELCA lo demuestra con cada máquina diseñada, donde la protección es más que un valor añadido: es una exigencia técnica que marca la diferencia.

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