23 de enero de 2026
Para encontrar perfiles realmente adecuados para una empresa, los equipos de Recursos Humanos necesitan ir más allá de revisar currículos. Evaluar con rigor implica definir qué competencias exige el puesto y, sobre todo, saber detectarlas en los candidatos. En este contexto, la entrevista por competencias se ha consolidado como una de las herramientas más eficaces para tomar decisiones de selección acertadas.
Según explican los especialistas de Hirint, plataforma de evaluación de soft y hard skills con Inteligencia Artificial, las habilidades técnicas suelen identificarse con relativa facilidad, ya que suelen aparecer reflejadas en el CV y se pueden validar con pruebas o certificaciones. Sin embargo, los aspectos que marcan la diferencia en el desempeño, como la capacidad de adaptación, la comunicación o el trabajo en equipo requieren un enfoque más estructurado. Por eso, aplicar una entrevista por competencias permite evaluar al candidato de forma más completa, incluyendo sus fortalezas, áreas de mejora y potencial real.
Para realizar una evaluación eficaz durante una entrevista laboral, cada vez más reclutadores recurren al modelo de entrevista por competencias. A diferencia de la entrevista tradicional, que suele centrarse en la formación y la experiencia, este método pone el foco en comportamientos observables y en cómo la persona actúa ante situaciones concretas. Así, no solo se analiza lo que el candidato “sabe”, sino cómo aplica ese conocimiento en escenarios reales.
La entrevista por competencias puede realizarse de forma presencial o virtual y se caracteriza por su estructura sistemática. Se apoya en preguntas diseñadas específicamente para identificar habilidades clave relacionadas con el puesto. El objetivo es comprender cómo el aspirante ha gestionado experiencias laborales anteriores, qué decisiones tomó, qué obstáculos encontró y qué resultados obtuvo.
Entre las competencias más valoradas en una entrevista por competencias suelen destacar: capacidad de aprendizaje, trabajo en equipo, liderazgo, toma de decisiones y resolución de conflictos. También se analizan habilidades organizativas y comunicativas, además de cualidades como creatividad, flexibilidad, resiliencia y compromiso con los objetivos de la empresa. Este enfoque permite anticipar con mayor precisión cómo el candidato afrontará retos futuros y encajará en la cultura de la organización, reduciendo el margen de error en la contratación.
Para que la entrevista por competencias sea realmente útil, la preparación es esencial. Lo más recomendable es combinar preguntas convencionales, sobre formación y experiencia, con preguntas orientadas a conductas y resultados. De este modo, el reclutador obtiene una visión más completa: no solo qué ha hecho el candidato, sino cómo lo ha hecho y con qué impacto.
La clave está en seleccionar previamente preguntas alineadas con las competencias críticas del puesto. Conviene dedicar tiempo a identificar qué habilidades, destrezas y conocimientos son imprescindibles y cómo evaluarlos con preguntas concretas y comparables entre candidatos. En palabras de los expertos de Hirint, una entrevista por competencias suele durar alrededor de 30 minutos y se convierte en una herramienta especialmente eficaz para agilizar y optimizar el proceso de selección, mejorando la calidad de las decisiones y la adecuación del talento incorporado.