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La validez judicial de chats de WhatsApp borrados

27 de enero de 2026

Chats de WhatsApp borrados: qué ocurre cuando no pueden recuperarse y cómo se cuestiona su validez en un juicio.

La recuperación de chats de WhatsApp borrados es una de las consultas más habituales en el laboratorio de GlobátiKa Peritos Informáticos, cuando una persona se plantea iniciar un procedimiento judicial. Conflictos familiares, laborales o penales suelen apoyarse en conversaciones antiguas que, con el paso del tiempo, ya no están en el teléfono original. En ese punto surge una pregunta clave: ¿qué sucede cuando esos mensajes no pueden recuperarse técnicamente y la otra parte aporta “capturas” o historiales que dicen ser auténticos? 

Desde el punto de vista pericial y judicial, la respuesta no siempre pasa por “recuperar lo imposible”, sino por analizar y, en su caso, poner en duda la fiabilidad de la documentación aportada

Por qué muchos chats de WhatsApp antiguos no pueden recuperarse 

A diferencia de lo que suele creerse, no todos los mensajes borrados son recuperables. En especial cuando se habla de conversaciones de varios años de antigüedad, concurren factores que lo impiden: 

El teléfono original ya no existe o ha sido sustituido varias veces. 

Las copias de seguridad se han sobrescrito o eliminado. 

El sistema operativo ha cambiado y ha reestructurado las bases de datos. 

La aplicación ha migrado su arquitectura interna con el paso del tiempo. 

En estos casos, no existe soporte técnico válido que permita reconstruir de forma fiable una conversación completa y original. 

Cuando la recuperación no es posible: cambio de estrategia pericial 

Cuando un chat no puede recuperarse por vías forenses, la estrategia no termina, sino que cambia. En lugar de intentar reconstruir una conversación inexistente, el análisis pericial se orienta a examinar críticamente la prueba aportada por la parte contraria

Aquí entran en juego conceptos clave del proceso judicial: cadena de custodia, integridad del dato y trazabilidad de la información

La cadena de custodia: el punto débil de muchos chats aportados 

Para que una conversación digital tenga valor probatorio, debe poder acreditarse: 

De qué dispositivo original procede. 

En qué condiciones se extrajo la información

Qué herramienta forense se utilizó. 

Que no ha existido manipulación posterior

En conversaciones antiguas, lo habitual es que ninguna de las dos partes conserve el teléfono original. Esto abre una duda razonable: ¿de dónde procede realmente el chat presentado? 

Bases de datos antiguas, reenvíos y chats “consigo mismo” 

En la práctica pericial aparecen escenarios recurrentes: 

Chats que podrían proceder de bases de datos antiguas sin trazabilidad clara. 

Conversaciones que han sido reenviadas a un chat con uno mismo, perdiendo información esencial como la procedencia real, los identificadores originales o el contexto temporal. 

Mensajes copiados, exportados o recompuestos fuera del entorno original de la aplicación. 

En todos estos supuestos, la conversación pierde fiabilidad técnica, aunque visualmente parezca coherente. 

Capturas de pantalla: apariencia frente a autenticidad 

Las capturas de pantalla siguen siendo una de las pruebas más aportadas en sede judicial. Sin embargo, una imagen no acredita por sí sola autenticidad, integridad ni autoría. Desde el punto de vista técnico: 

Una captura no contiene metadatos fiables del mensaje original. 

No demuestra que el contenido no haya sido editado

No acredita el origen real del chat ni su continuidad. 

Por ello, cuando no existe una extracción forense directa desde el dispositivo original, la validez probatoria queda seriamente comprometida

Qué valoran los jueces ante este tipo de pruebas 

Los tribunales no se limitan a observar el contenido de un mensaje, sino que analizan cómo se ha obtenido. La ausencia de dispositivo original, la falta de cadena de custodia o la imposibilidad de reproducir el proceso de extracción son elementos que debilitan la credibilidad de la prueba digital

En estos casos, la duda técnica beneficia a la parte que la plantea de forma fundada y documentada. 

El papel del GlobátiKa como Perito informático en estos conflictos 

Según explica Ángel González, CEO de GlobátiKa Peritos Informáticos, cuando un chat no puede recuperarse, “el análisis debe centrarse en la consistencia técnica de lo que se presenta, no en asumir que todo contenido digital es auténtico por el mero hecho de existir”. 

Desde este enfoque, el peritaje informático no busca crear pruebas, sino evaluar si las existentes cumplen los mínimos de fiabilidad exigibles en un proceso judicial

Más información sobre este tipo de análisis puede consultarse en la web Peritos Informáticos

Un problema frecuente antes de acudir a los tribunales 

Cada vez más personas acuden a asesoramiento técnico cuando ya han cambiado de teléfono, han borrado conversaciones o han perdido información que consideran relevante. En estos escenarios, la prevención no es posible, pero sí una estrategia pericial adecuada que evite dar por válida una prueba digital que, técnicamente, no puede sostenerse. 

Ángel González: no todo chat es prueba 

La recuperación de chats borrados de WhatsApp no siempre es viable, especialmente cuando han pasado años y el dispositivo original ha desaparecido. En esos casos, la clave no está en reconstruir lo irrecuperable, sino en analizar críticamente la validez de lo que se aporta como prueba. Porque en el ámbito judicial, no todo mensaje que se muestra es un mensaje que pueda probarse. Y esa diferencia puede resultar decisiva en un procedimiento. 

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