29 de enero de 2026
El crecimiento del alquiler vacacional ha intensificado el debate en torno a la convivencia en edificios residenciales y al cumplimiento de las normativas acústicas. Los alojamientos turísticos, especialmente aquellos ubicados en zonas urbanas, se enfrentan a una creciente necesidad de implementar medidas que garanticen el respeto a los vecinos y eviten sanciones administrativas. En este contexto, se hace imprescindible contar con herramientas que permitan anticiparse a posibles conflictos derivados del exceso de ruido.
Raixer, empresa tecnológica especializada en el control de accesos digitales, ha incorporado un sensor de ruido integrado en su cerradura inteligente, con el objetivo de ofrecer una solución funcional a quienes gestionan viviendas de uso turístico. Este desarrollo se orienta a facilitar una supervisión activa del comportamiento acústico en el interior del alojamiento, sin necesidad de intervención directa.
La cerradura inteligente de Raixer permite monitorizar en tiempo real el nivel sonoro dentro del inmueble con un sensor de ruido integrado. A través de la app, los gestores de la vivienda pueden establecer franjas horarias y umbrales máximos de decibelios. En caso de que se supere el límite fijado, el sistema emite una notificación automática, registrando la actividad en un historial accesible desde la misma aplicación.
El sensor se configura directamente desde el dispositivo móvil, mediante una ruta intuitiva que conecta con el apartado de ajustes. Esta funcionalidad ofrece a los propietarios y anfitriones una herramienta adicional para actuar de forma preventiva, comunicándose con los huéspedes si es necesario, sin esperar a la queja de los vecinos o la intervención de las autoridades.
El producto está concebido para preservar la privacidad de los ocupantes, ya que no realiza grabaciones de audio ni transmite sonido, sino que registra la intensidad acústica de forma continua. La instalación es sencilla y está disponible en todos los modelos de cerradura inteligente de la marca.
Las normativas sobre ruido aplicables a viviendas de uso turístico son competencia, en su mayoría, de los ayuntamientos, y contemplan sanciones económicas o incluso la suspensión temporal de la actividad si se constatan molestias reiteradas. Aunque la responsabilidad legal del ruido recae sobre los inquilinos, la diligencia del anfitrión es clave para evitar que estas situaciones afecten al desarrollo del negocio.
En este sentido, disponer de un sistema que permita actuar con rapidez ante posibles incidencias acústicas se convierte en una ventaja operativa. Además de cumplir con la normativa, los anfitriones pueden demostrar que han adoptado medidas efectivas para reducir el riesgo de molestias a la comunidad.
La propuesta de Raixer responde a esta necesidad, integrando tecnología de control de accesos y sensores de ruido en una única plataforma digital. Este enfoque permite centralizar la gestión del alojamiento desde una única app, optimizando la supervisión sin incrementar la complejidad de los procesos operativos.
En un escenario donde la gestión responsable de los apartamentos turísticos resulta determinante, la cerradura inteligente de Raixer refuerza el compromiso con la convivencia, ofreciendo una solución práctica y respetuosa tanto con los huéspedes como con el entorno vecinal.