30 de enero de 2026
El alojamiento ecológico reduce hasta un 80 % el uso de productos químicos al incorporar una innovadora tecnología que transforma los estándares de higiene en la hostelería.
El establecimiento de turismo ecológico Can Buch ha incorporado una nueva fórmula de limpieza sostenible basada en tecnología de ozono, que marca un punto de inflexión en la gestión diaria de la higiene hotelera. Este sistema, desarrollado por la empresa catalana Ecofrog, ya forma parte integral de los protocolos de higiene, limpieza y seguridad del establecimiento, garantizando altos estándares sanitarios con un impacto ambiental mínimo.
La nueva solución sustituye la mayoría de los productos de limpieza tradicionales por agua ozonizada, capaz de limpiar y desinfectar eficazmente prácticamente todas las superficies del alojamiento, desde cristales y suelos hasta cortinas, mamparas y vajilla. Gracias a esta innovación, Can Buch ha logrado reducir hasta en un 80 % la compra de productos químicos, disminuyendo de forma significativa su huella ambiental.
Según explica Gerard Bofill, propietario de Can Buch, “Buscábamos una solución que fuera realmente coherente con nuestro proyecto. El ozono no solo es eficaz, sino que nos permite cuidar el entorno natural que nos rodea y ofrecer espacios más saludables tanto a nuestros clientes como a nuestro equipo”.
Uno de los elementos clave de esta fórmula revolucionaria es el Trolley by Ecofrog, un sistema móvil que centraliza la producción y el uso del agua ozonizada y que ha sido plenamente integrado en los protocolos operativos del establecimiento. Gracias a este dispositivo, el equipo de limpieza ha podido optimizar tiempos y procesos, eliminando desplazamientos innecesarios y mejorando notablemente la eficiencia diaria. “El trolley ha cambiado nuestra manera de trabajar: todo es más ágil, más ordenado y mucho más eficiente”, señala Bofill.
El impacto positivo de la tecnología de Ecofrog también se refleja de forma clara en el ámbito económico. “Actualmente, con Ecofrog, ahorramos más del 70% en productos de limpieza entre habitaciones y cocina" destaca el propietario.
La innovación se extiende igualmente al área de restauración, donde el uso de ozono en los lavavajillas permite un importante ahorro económico y garantiza un acabado impecable en platos y copas. “La diferencia se nota especialmente en la cristalería. El resultado es excelente y refuerza la percepción de calidad que queremos transmitir”, añade Bofill.
Además de los beneficios operativos y económicos, esta nueva fórmula elimina prácticamente el vertido de productos químicos al sistema de alcantarillado, reforzando una sostenibilidad real, medible y alineada con las demandas actuales de la sociedad. “El ozono ayuda a que el planeta esté mejor. Es una tecnología que responde a los retos actuales y que, además, facilita enormemente el trabajo diario. Para nosotros, este es el camino hacia la hostelería del futuro”, concluye Gerard Bofill.